Lluvia dorada, una cálida y polémica cascada

lluvia-doradaNo me negaréis que lluvia dorada es un nombre con glamour. Para algunos, demasiado estiloso teniendo en cuenta a qué se refiere; para otros, perfectamente acorde a lo maravilloso que es. Porque la lluvia dorada, o lo que es lo mismo orinar sobre tu pareja o que te orine encima, es una práctica sexual que genera amores y odios. Hay a quien le encanta (darla y/o recibirla) y hay quien opina que es, directamente, una guarrada.

Esta práctica se incluye dentro de la urolagnia o urofilia que es la excitación sexual producida por la orina. Incluye diferentes posibilidades: orinar en la cara y cuerpo de otro, urofagia que implica beberla, ver o ser visto durante la micción, placer al orinarse encima y mojar la ropa o por el olor de la orina. También incluye el orinar dentro de la vagina o ano de la pareja.

La orina normal está compuesta por un 95% de agua, un 2% de sales minerales y 3% de urea. Contiene menos bacterias que la saliva. Practicada entre personas sanas, la lluvia dorada no ha de conllevar ningún riesgo, ni recibida en el cuerpo ni bebida (aunque no es conveniente abusar de su ingesta y vigilad que no caiga en los ojos, escuece bastante). De hecho, en la medicina tradicional existe la orinoterapia, que defiende el uso terapéutico de la orina por las propiedades beneficiosas de la urea (antibacteriana, antiviral y antimicótica). Respecto a orinar dentro de la vagina o el ano habría que ser más prudentes. Si bien no tiene por qué causar ningún problema, no es recomendable excederse ya que la orina puede atacar al ph de la vagina o a las mucosas del ano.

Como es fácil de imaginar, la lluvia dorada va unida en muchos casos a situaciones de humillación (es habitual en relaciones de dominación-sumisión), también genera intimidad al compartir un acto tan personal. Una vez quitados los prejuicios alrededor de la orina (porque es innegable que se trata de un desecho del cuerpo humano), recibir la lluvia en el cuerpo puede producir una sensación agradable al sentir un líquido calentito. Beberla puede resultar similar a beber agua del mar por su sabor salado.

Quizás hay quien piense que ésta es una práctica poco habitual, pero tiene más seguidores de lo que pueda parecer. Muchas personas gustan o fantasean con la lluvia dorada. Es más, encontramos referencias a ella en películas comerciales como, por ejemplo, en el primer film de Pedro Almodóvar, “Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón” (1980). Bom (una jovencísima Alaska) micciona sobre Luci (Eva Siva) en una escena digna de mención.

En “Lunas de Hiel” (1992), del director Roman Polanski, uno de los protagonistas, Oscar (interpretado por Peter Coyote), explica cómo su mujer lo duchó en la cara con su “cálida y dorada cascada” y lo define como “el orgasmo de su vida”

En esta vida casi todo es cuestión de gustos, así que tanto si te encanta la lluvia como si la detestas, está bien. Tan solo, respeto y apertura ante la diversidad. Quién sabe, quizás descubras nuevos placeres.

 

7 comentarios en “Lluvia dorada, una cálida y polémica cascada

  1. a mi me da mucho morbo ver a una mujer y a un hombre mear y ver como hacen caca tambien, da cierto morbo verlo.
    A ti te gusta tambien verlo o hacerlo realidad Lola Poch 🙂

    A mi me produce mucha excitacion y bastante morbo

    Me gusta

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