Bésame mucho

beso

El beso de Times Square (1945).

Los labios son una de las partes más sensibles del cuerpo. La lengua tiene infinidad de terminaciones nerviosas. Besar pone en movimiento más de 30 músculos faciales, acelera el ritmo cardíaco, el corazón bombea más sangre, libera muchas hormonas y quema calorías (mínimo 12). Su impacto refuerza el sistema inmunitario, alivia el dolor y generan sensación de bienestar (al generar endorfinas). Activa la circulación sanguínea. Mejora el estado de ánimo. Y aunque se pueden transmitir hasta 80 millones de bacterias en un beso, esos microorganismos ajenos no acostumbran a colonizar tu boca.

Los besos transmiten emociones, sentimientos y pasiones. Comunican. Generan intimidad. En ellos participan los sentidos del gusto, del tacto y hasta del olfato. Pueden ser fugaces, largos, intensos o suaves. Involucran los labios, la lengua y/o los dientes. Incluso se dan con las pestañas, la nariz o los dedos. Hay besos de amor, de amistad, de cortesía, de afecto. De deseo y lujuria.

Según el Kamasutra, libro de las artes amatorias por excelencia, hay diferentes tipos de besos eróticos, hasta 30 he encontrado. Detalles de ejecución aparte, un beso pasional es el que te estremece, el que hace que te recorra un escalofrío por toda la espalda. Es el que te hace olvidar donde estás. Es el que te obliga a cerrar los ojos y cuando los abres sientes un leve mareo, como si el mundo hubiera seguido dando vueltas mientras vosotros os deteníais y ahora hay que subirse otra vez a él. Un beso así puede ser (muchas veces lo es) el inicio de un encuentro sexual. Pero tampoco necesita más. Un beso, un buen beso, se basta y sobra por si solo.

Hay parejas que, con el tiempo, pierden la buena costumbre de besarse profundamente. O no lo hacen con la misma frecuencia que al principio. Muchas mantienen besos suaves, de cariño, que están muy bien, pero no son lo mismo. No hay que olvidar los besos en el que dos lenguas se encuentran, se rozan, se saludan, se acarician, se rodean, se unen. Deberíamos besarnos así una vez al día, por prescripción facultativa. Leí en cierta ocasión que buena parte de nuestra felicidad depende de los besos que demos y recibamos. Además, no hay excusa, están bien vistos.

En el sexo, algunas cosas están poco valoradas. Los besos y el misionero me parecen dos ejemplos. De éste último hablaré otro día.

14 thoughts on “Bésame mucho

  1. 100% de acuerdo en todo! Adoro estos besos laaargos y muy muy activos por ambas partes que me dejan los labios acorchados, la barbilla enrojecida y 2 días más tarde tengo la piel levantada (como cuando era una adolescente) Y esos follabesos en los que mi lengua es como un micropene que penetra la vaginaboca de la otra persona. La verdad es que la boca es una de mis debilidades!!!

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