Descubriendo el excitante fetichismo de cosquillas

Cosquillas: Excitación nerviosa acompañada de risa involuntaria que se experimenta en algunas partes del cuerpo cuando son tocadas ligeramente. (RAE)

El propio diccionario define las cosquillas como excitación, pero pocos asociamos las cosquillas a la excitación sexual. Bueno, diré mejor pocos asocian, porque hace unas semanas probé el fetichismo de cosquillas (tickling) y estoy grata y placenteramente sorprendida.

preparando el tickling

Preparándome para la sesión. Con todo el arsenal.

En octubre de 2015, estando en el Rincón Foot Fetish que organizamos Sergy Martin y yo dentro del Salón Erótico de Barcelona, llegó un chico cargado con dos cepos para inmovilizar pies y un arsenal de instrumentos para hacer cosquillas. Era J., un tickler (persona que hace cosquillas). En un análisis rápido, mi mente resolvió la siguiente fórmula: cosquillas + inmovilización + instrumentos varios = tortura. Y con una agradable (espero que lo fuera) sonrisa me negué al ofrecimiento de recibir una sesión por parte de J. No quise confesárselo, pero tengo cosquillas por casi todas las partes de mi cuerpo.

Pero el runrún de las risas que escuché en Barcelona provocadas por el tickling seguía sonando en mi cabeza. Y como soy una persona ávida de experimentar, cuando volví a ver a J., esta vez en nuestro espacio footfetish del Salón Erótico de Oporto cinco meses después de aquella primera vez, me animé y fui yo quien le pedí una sesión. Y así me convertí en ticklee (persona que recibe cosquillas).

En el momento en que colocas los pies en el cepo y, además, te inmovilizan los brazos, la situación adquiere tintes de control y dominación. No en vano, las cosquillas fueron usadas como tortura en la Edad Media (hay una feria en Italia, Cannelli Renfaire, que lo recrea) y hay también numerosas escenas de ello en películas o cómics (por ejemplo, en las tortugas Ninja). La percepción de las cosquillas tiene una importante parte psicológica que me propuse evitar lo máximo posible, para centrarme sólo en la sensación física. Para ello el cepo me vino muy bien, porque me impedía ver qué me estaba haciendo y, con ello, una posible anticipación por mi parte. Lo otro que intenté fue dejarme llevar por las sensaciones. Y al primer toque, no sé si fue con las manos, empecé a reír y a moverme. Luego J. puso gel en mis plantas porque “así aumenta la sensibilidad”. Cabrón. ¡Qué bien, explorando nuevas sensaciones!. La risa del ticklee es la reacción que busca el tickler a su acción. Según me comentan, risas hay para muchos gustos pero cuánto más intensas, potentes y desesperadas, mayor es el morbo que suscitan. Por otro lado, es el único signo perceptible de que el juego está logrando su objetivo.

cosquillas-tickling

En plena sesión de cosquilllas

Las cosquillas eróticas están vinculadas al fetichismo de pies (muchos ticklers son fetichistas) ya que esta parte del cuerpo es la inicialmente más propicia para recibirlas. Pero no es la única. Cualquier parte del cuerpo puede ser objetivo de un “cosquillero”. Su propósito es conseguir carcajadas y para ello, como en el amor y en la guerra, todo vale. Mis pies probaron las manos, unas uñas largas cuyo uso original es tocar la guitarra, un cepillo de dientes eléctrico, un cepillo del pelo y algunas cosas más que ni recuerdo. Me reí, a carcajadas, me dejé llevar por la risa. No sé cuánto rato estuvimos, tampoco importa. Sí puedo asegurar que no fue para nada insoportable ni una tortura. Claro que te mueves y quieres sacar los pies del cepo, eso forma parte del juego. Me divertí y reconozco que me excité. Tanto quién da como quién recibe son susceptibles de excitarse sexualmente en este juego fetichista. Las cosquillas producen risa y con ella, endorfinas que estimulan las áreas del cerebro que se vinculan al goce y al deseo.

Cuando finalizó el juego me sentí relajadísima. Toda la tensión acumulada (se queman calorías en una sesión de cosquillas) se convirtió en bienestar. Sentí una sensación similar a la experimentada tras un orgasmo, un estado de tranquilidad, de estar flotando, donde, sinceramente, todo me resbalaba. Serían las de antes, las endorfinas, también conocidas como “hormona de la felicidad”.

Knismolagnia es el nombre oficial de este fetichismo. Pero si queréis encontrar más información, usad el término inglés: tickling. Cuando una investiga este tema se da cuenta de que hay más gente de la que parece que disfruta con esta práctica. Os animo a explorar este apasionante mundo o cualquier otro que os atraiga. Al fin y al cabo, la vida está para eso, para descubrir, para apasionarnos y para disfrutar. Y con el fetichismo de cosquillas otra cosa no, pero las risas, están garantizadas.

tickling - cosquillas

28 thoughts on “Descubriendo el excitante fetichismo de cosquillas

  1. Arola, te estás convirtiendo en LA MUSA de los fetichistas. Tienes unas plantas perfectas (y esa sonrisa también encandila). Envidio con toda mi fuerza a Sergy Martin. Espero que sepa cuidar esos pies como se merecen (qué numero usas por cierto?). Enhorabuena por tan interesante blog. Me gustó la entrevista en RNE pese a que el entrevistador parecía poco “comprensivo” con el tema. Yo no habría parado de mirarte los pies, ni entrevista ni nada!

    Le gusta a 1 persona

    • Vaya nombre te has puesto… 😉 ¡Gracias por tus buenas palabras hacia mí y hacia mi blog. Tranquilo que mis pies están estupendamente cuidados jeje
      A mi también me gustó mucho la entrevista en RNE. Y me gustó también el entrevistador, me pareció con ganas de conocer del tema y me dejó hablar. Me sentí muy cómoda en esa entrevista y al final deduje que fue por el entrevistador.
      Al ser radio, no se ve si me miraban los pies o no jajajaja
      Un beso!

      Me gusta

  2. Hola Arola
    Navegando temática de cosquillas, apareciste…jejeje. Me encanto tu experiencia y que la hayas disfrutado al máximo, por cierto tienes unas bellas plantas de pies…que numero calzas?. Gracias por hacernos participes de tus vivencias. Un beso grande, desde Argentina.

    Le gusta a 1 persona

      • Yo también soy fetichista de las cosquillas pero me gusta los dos lados de la moneda, por un lado me gusta someter a chicas con cosquillas, pero también me dejo hacer, y en ese caso soy mas flexible (me pueden hacer hombre o mujeres), de todos modos mas que gratificante yo lo veo como una experiencia muy excitante, cualquiera sea mi caso.

        Saludos desde Lima Perú

        Le gusta a 1 persona

  3. Whoouu apenas entro a este mundo de fetiche. No pensé que lo tuviera pero ya tengo un par de años que recibí muchas cosquillas de igual manera las hice y este deseo empieza a hacerse algo incontrolable, aveces creo que necesito ayuda y es que el hecho de contarle esto a alguien pues la verdad me causa mucha vergüenza 😦 QUE BUEN POST creo que estaré navegando mucho por aquí
    un salu2 a todos

    Le gusta a 1 persona

    • Gracias. Me alegra que te haya gustado el post. Respecto a lo que comentas… ¿por qué piensas que necesitas ayuda? A veces cuesta explicar las cosas cuando no son las más habituales, pero cuando encuentres a alguien receptivo y que te escuche, verás que no es tan complicado. Un saludo y disfruta de tu fetiche!!! Besos.

      Me gusta

      • 🙂 Hola gracias por tus palabras de hecho es la razón de que esto para muchos es extraño y raro, no conozco a nadie que comparta exactamente ese deseo.
        Por lo regular no suelo reír y eso da paso a que les de por hacerme cosquillas pero si supieran todo lo que provocan y siento tal vez ya no les quedarían ganas de hacerme reír.
        Felicitaciones por este tu espacio
        esta muy interesante todo

        Le gusta a 1 persona

  4. Cuando nos contaste tu experiencia en nuestra comida express ya pudimos ver que fue una experiencia super gratificante, pero ahora poder ver fotos y descubrir más cositas es aún mejor y me quedo con ganas de probarlo. Para el próximo salón me animo seguro.
    Feliz VIERNESSS !!! Besoooos

    Le gusta a 1 persona

  5. Ufff! a mí me inmovilizan los pies para hacerme cosquillas y me da algo! Pues anda que no tengo cosquillas.
    Hay que reconocer que las cosquillas producen “gustete”, eso lleva al placer y del placer pasamos al deseo. Unas cosquillas en un par de puntos claves de mis piernas y me pongo a mil…
    Un placer leerte y comprobar lo mal que lo pasas, jajaja
    Besicos

    Le gusta a 1 persona

  6. Buenas fotos, se ve que lo pasaste muy bien. Si lo piensas bien el intento de quitar el pie y la forma de contraerse da mucho morbo y excita🌹 Todo es probar, buen post como siempre, un placer leerte, descubrir cosas
    Besos

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s