He vendido unos calcetines usados

calcetines

Estos son los calcetines en cuestión.

El mensaje, que llegó por correo electrónico, fue claro y escueto. “Soy muy fetichista de los calcetines con olor. ¿Sería posible comprar un par de calcetines usados con tu olor?” Realmente no necesitaba más palabras para transmitir su propuesta. Pero yo sí necesitaba saber algo más del remitente porque la propuesta de vender una prenda mía hacía tiempo que me rondaba y quería saber por qué me lo pedía a mi. Tras algunos (pocos) mensajes, todos igual de concisos y siempre educados y amables, llegamos a un acuerdo. Y me puse pies a la obra.

La petición no me sorprendió en absoluto. De sobras es sabido que existe el fetichismo por la lencería y otras prendas. El hecho de que estén usadas se asocia con el olor, un estímulo muy potente en las relaciones sexuales, para bien y para mal. En algunas personas, ese efecto positivo se refuerza hasta tal punto que se convierte en fetiche. Además, si la prenda es de alguien con quién se tiene algún tipo de vínculo (ya sea personal o por popularidad), su atracción aumenta.

Hace un par de años, la serie ‘Orange is the new black’ puso en los medios el negocio de la venta de bragas usadas. Recientemente, se han publicado reportajes sobre esta práctica, relativamente común en Japón (o eso dicen, con incluso máquinas expendedoras de bragas). La venta de ropa íntima femenina con su aroma se llama burusera y no hay que irse tan lejos para encontrar adeptos. Aquí mismo, hay webs y perfiles en redes sociales de chicas – normalmente son ellas las que ofrecen y ellos los que demandan – que venden sus prendas. En cierta ocasión, conocí a una chica sevillana de unos 20 años que tenía montada su web de venta de fetiches diversos en la que invertía mucho tiempo y pasión. Porque esa es otra, a veces parece que las cosas son fáciles: uso unas bragas que me han costado 4 euros, las vendo por 50 y tengo el negocio hecho. Además de infravalorar la dedicación de quien vende (como puede ser crearse una imagen en redes o foros que haga que alguien desee comprar una prenda suya), también se subestima a quien compra, como si los fetichistas fueran seres sin criterio que solo se mueven siguiendo el impulso irracional que les provoca su fetiche.

Las bragas en todas sus variantes (tangas, culottes, de algodón, con encaje…) no son las única prendas codiciadas. Además de los calcetines, lencería de todo tipo, sujetadores, zapatos… entran también en el negocio. Todo usado, se entiende. Que una prenda sea más o menos atractiva puede venir determinado por algún fetiche previo. Por ejemplo, calcetines o zapatos pueden complementarse con un fetichismo de pies, aunque no siempre tiene por qué ser así. En esto no hay reglas fijas y sí gustos muy personales. Si entramos en el uso de la prenda, también hay demanda de bragas manchadas con menstruación u otros fluidos. El mundo de los fetiches, ya se sabe, es inmenso.

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Como os he contado antes, ahí estaba yo usando mis calcetines cuando iba al gimnasio, durante cinco días, como habíamos acordado. Confieso que mi preocupación, dado que mis pies no se autoperfuman demasiado, era que los calcetines cogieran suficiente aroma. Quería que el fetichista de olores quedase satisfecho con el producto recibido. Ese es el juego y ese es el morbo. Cuando ya pensé que era suficiente preparé el paquete con mimo e hice el envío. Al cabo de unos días, mi comprador anónimo me confirmó la recepción con un breve pero más que suficiente “ya tengo los calcetines, me encantan. De nuevo, muchas gracias por todo”.

Que conste que no tengo ninguna intención de iniciar un negocio con esto. Ahora bien, quizás puede tener su gracia si a alguien le interesa alguna prenda íntima usada que se pueda entregar en mano recién salida del horno. Siempre, por supuesto, con ánimo de estudiar, conocer e investigar sobre la rica y compleja sexualidad humana. Por supuesto.

12 comentarios en “He vendido unos calcetines usados

  1. Que suerte tiene el ahora poseedor de unos arola poch originales.

    Es un tema interesante, hasta ahora no he comprado calcetines pero no por falta de interés, si me da un poco de curiosidad, a veces las modelos de pies tienen pies tan hermosos que uno simplemente se pregunta cómo será su aroma, pero al parecer en México no puedes importar ropa usada y hasta donde he visto no es una práctica muy extendida dentro del país.

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      • Efectivamente, como dices no existen patrones exactos.
        Yo tuve una pareja a la que le gustaba usar las típicas alpargatas de esparto, el olor que quedaba en sus pies y en ese tipo de calzado, me excitaba muchísimo, era una mezcla de el olor de las alpargatas y el de sus preciosos pies, aunque a ella no la olían con otro calzado.
        Todavía guardo unas que siguen con ese aroma
        Aunque como digo sólo con vérselas puestas me volvía loco.
        Si vendes más, me dices
        Abrazos

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  2. Interesante arola creo que a los fetichistas de pies les gusta esto de los calcetines o zapatos usados,es una forma más de disfrutar este fetiche,yo en mi caso es así,aunque habrá gente que les gusten los pies y no las prendas,habrá de todo,que lujo sería para mí tener unos calcetines usados por ti que eres mi referente en este tema y lo muchísimo que te admiro aroma,gracias.

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  3. Andaba en el BUS, además era algo temprano aquí en Veracruz (MX). Es interesante lo que comentas, además de excitante la idea de que vendieras una prenda tan intima como son tus “CALCETINES”.

    Hace tiempo conocí a una Chica, por medio de una Plataforma tipo eBay, ella vendía “FOTOS de sus PIES” así como algunas “PRENDAS”, no te haré el cuento largo, actualmente seguimos en contacto y pues me platica sus experiencias en el área de las ventas y le intriga el saber que se nos hace tan atractivo para nosotros, que incluso lleguen a comprar sus “CALCETINES”, como ella me decía. ¿Que harán con ellos? Pues muchas cosas, tampoco lo sé, pero si que es interesante el tratar y conocer ambos lados de la moneda Vendedor/Comprador.

    Y algo que se hizo interesante, fue que algunos de sus “CLIENTES”, le enviaban toda clase de CALZADO, para que ella los usara, se tomara fotos y posteriormente se los regresara al Cliente Final. Algo así como, quiero ver tus PIES en “STILETTOS NEGROS”, después de usarlos quiero que los envíes de regreso. Solo quiero que los MODELES. Eso me llamo la atención, me hizo recordar los #Shoey (Beber del Zapato de una Dama), siempre me ha atraído esa practica.

    En lo personal, me gusta regalarle a mis Amigas, Zapatos… Ya sea que ella los escojan o yo les ayude a seleccionarlos, la cosa es que al final del día, termino involucrado en eso, me gusta como los lucen y como se ven con ellos, incluso “FANTASEAR” con lo que podría hacer con ellos no sé, un #ShoeWorship, en fin muchas posibilidades. Eso me gusta y eso me atrae, eso es lo que me prende.

    Me gusta tu Blog, que bueno que existe un lugar así.

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