Normalidad fetichista

Tras varias horas charlando, paseando, riendo, jugando… me detuve un momento y observé a mi alrededor. Había unas setenta personas distribuidas en la parte de abajo de una chalé, en la zona de jardín con jacuzzi y en la elegante mazmorra BDSM (1). En la parte de arriba, los padres y el novio de la dómina dueña del estudio, conocedores de la actividad que se desarrollaba en el sótano, colaboraban activamente para que a las personas reunidas no les faltara de nada. Volviendo abajo, en un sofá cercano, una chica recibía un masaje en cada uno de sus pies por parte de dos chicos. Estaba relajada y encantada. Más allá, un par de mujeres charlaban con sus pies reposando en un escabel (humano) (2). Había una cruz de San Andrés (3) y su ocupante recibía azotes de su Amo. Emitía sutiles gritos de doloroso placer. En una zona cercana, otra asistente realizaba ataduras (4) a su brat (5)Sigue leyendo

Sexo, pezones y redes sociales

Lo que me faltaba por ver. Pechos femeninos sin pezones, totalmente lisos. Artificiales y horrorosos. No son pechos reales, son fotografías de catálogos de lencería en las que los pezones de las modelos (cuándo éstos se ven a través de la prenda por transparencias o encajes) son borrados con programas de retoque fotográfico. El motivo de esta mutilación digital, parece ser, es adecuarse a ciertas redes sociales que no permiten publicar imágenes donde se vean pezones femeninos, bajo riesgo de que la foto sea borrada. Y, claro, las marcas no pueden arriesgarse a que sus campañas de marketing se vean frustradas por ese detalle anatómico.

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Imagen del catálogo de Women’secret

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De qué hablamos cuando hablamos de educación sexual

educacionsexualAhora que estamos en campaña electoral me ha dado por revisar los programas de los cuatro principales partidos políticos españoles. (¿Por qué te torturas así, chiquilla?). He estado buscando qué propuestas hacían – si las había – respecto a educación sexual. La única referencia directa que he encontrado ha sido en el programa del PSOE donde hay varios párrafos sobre el tema. Uno de ellos dice:

“Desarrollar programas para una información y educación integral, igualitaria y respetuosa, que sea una herramienta fundamental para promover la salud sexual y el bienestar de las personas en todas las etapas evolutivas y que posibilite la construcción de referentes culturales y simbólicos que favorezcan un concepto de la sexualidad integral que genere un espacio para una sexualidad saludable“

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Al paso, al trote y al galope

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Cuenta una historia que la doncella Filis, antes de entregarse a Aristóteles, le pidió que le permitiera cabalgarle como si fuera un caballo. El filósofo finalmente accedió y ella le puso frenos y lo ensilló y montada sobre él le hizo correr a cuatro patas hiriéndolo con sus espuelas. Un sueño para muchos amantes del ponyplay.

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Otro sexo es posible

noconvencional3Seguro que habréis visto artículos del tipo “10 juegos eróticos que debes probar” o “Las 50 cosas que has de hacer para volverlo loco”. Si bien no dudo de la buena intención de estos escritos, debo reconocer que me horrorizan. Porque dan una visión homogénea del sexo, como si a todos/as nos tuvieran que gustar las mismas cosas. Y nada más lejos de la realidad. Hace tiempo que sabemos que no es obligatorio ser heterosexual, que hay a quien le excita que le aten o que hay más  posturas que el misionero. Pensar que todos tenemos gustos similares limita y pone trabas a la sexualidad. Porque entonces pueden aparecer esas dudas de que “como me gusta tal cosa, entonces soy rara/o”. Pues no, bendita rareza.

Por suerte, no todos tenemos los mismos gustos y la parte positiva de Internet es que, entre la muchísima información que encontramos y sabiendo filtrar bien, hay cosas interesantes que ayudan a que haya gente que vea que no está sola. Que ayudan a visibilizar un sexo no convencional, también conocido como kinky, donde se incluyen prácticas como el BDSM (Bondage, Dominación, Sumisión- Sadismo, Masoquismo), fetichismos diversos, relaciones abiertas (swingers), poliamorosas… En este sentido, una página muy conocida es Golfxs con principios gestionada por un grupo de personas que publican artículos, organizan charlas, fiestas, talleres… bajo la premisa de que “cualquier conducta sexual es válida, siempre con el consenso de las personas participantes y llegando a acuerdos sobre sexo seguro, compartiendo la filosofía del movimiento sex positive”. Este movimiento considera que todas las actividades sexuales consensuadas son saludables y fomenta el placer sexual y la experimentación. El movimiento no hace distinciones morales entre tipos de prácticas sexuales, considerando esas elecciones una cuestión de preferencias personales.

Siguiendo con la diversidad en el sexo, hace poco me hablaban de la Muestra Marrana y me llegaba un artículo sobre un libro de relatos con este mismo adjetivo. El marranismo incluye experiencias sexuales minoritarias y subversivas. La muestra recoge la proyección de películas porno fuera del ámbito comercial. Pretende “mostrar la multiplicidad de las sexualidades y las prácticas y los motivos por los que muchas de ellas son marginalizadas o estigmatizadas”. El libro incluye relatos en  formatos distintos como cuentos, poesía, posts, emails, ilustraciones y collages alrededor de la sexualidad menos común.

Y para los amantes de las redes sociales, existe Fetlife, la comunidad kinky por excelencia que reúne a fetichistas y seguidores del BDSM. Funciona como cualquier red para contactar con gente, organizar eventos, crear grupos, compartir imágenes…  Cuenta con más de 3.200.000 miembros en todo el mundo.

Cada uno tenemos nuestros gustos, que podrán ser más o menos convencionales. Y unos no son mejores que otros. La cuestión es no limitarnos a lo heteronormativo si nuestro cuerpo o nuestra mente nos pide otra cosa. Libertad, seguridad, consenso, a probar y a disfrutar.

Esto no es normal, pero a mi me gusta

La palabra normal creo que es de las peores palabras del diccionario. Por el daño que ha hecho y hace en cuestiones de sexualidad. “Eso no es normal”, dicen algunos. ¿Y qué lo es? ¿Lo que te gusta a ti? Lo normal es lo general o mayoritario. Pero que no sea lo habitual, no significa que haya de ser juzgado o censurado, he ahí la cuestión que a veces se olvida.

Porque si hablamos de gustos poco habituales, el sexo está lleno de ellos. No en vano hay fetichismos de muy diversa índole, algunos ciertamente curiosos. Aquí van algunos.

La agalmatofilia es la excitación por las estatuas. Incluye también la relación con muñecas, maniquíes y otro tipo de objetos figurativos similares. La atracción puede incluir el contacto sexual real con la estatua. Tal como parece que le pasó a un jardinero, que pillaron en situación embarazosa con la Venus de Milo a finales del siglo XIX, primer caso documentado de agalmatofilia.

Si los pies causan excitación a muchos hombres, hay otras partes del cuerpo que también tienen sus admiradores. Supongo que nadie estará pensando en pechos o culo, lo más usual no tiene cabida en este artículo. En concreto estoy refieriéndome a la nariz, una parte muy erótica para algunos. La nasofilia o Nose Fetish no se queda solo en el juego con este apéndice, sino también hay tortura de nariz en situaciones de dominación/sumisión. Para quién no acabe de imaginarse cómo se puede jugar con una nariz, aquí va un vídeo. También encontraréis en internet, para quien tenga curiosidad, videos de tortura nasal.

Respecto a partes del cuerpo, también destacar el pelo, que no se queda fuera de los intereses sexuales de algunos. El nombre técnico es tricofilia o su equivalente en inglés hair fetish y consiste en la excitación sexual por la interacción con el cabello, especialmente con el de la cabeza. Relacionado con éste, está el fetichismo del peinado (haircut fetichism) e incluso una vertiente más sádica vinculada a la depilación.

¿Y qué me decís de los globos? Sí, esos inocentes objetos de goma de diferentes colores que se hinchan. Pues he ahí un fetichismo más: el balloon fetish. Os enlazo a un reportaje (en inglés) en el que Christoffer nos explica lo que le excita de los globos: inflarlos hasta hacerlos explotar.

Algo muy curioso es el Glue Fetish, o el gusto por ser fijado con pegamento. Sobre una substancia viscosa la persona, habitualmente mujeres por lo que yo he visto, se mueve y queda pegada. La excitación puede venir por la sensación de inmovilización producida.

Los pañales de bebé es otro objeto de deseo. Hay dos líneas vinculadas a ellos. Por un lado el Adult Baby, juego en el que una persona actúa como un bebé. Incluye pañales y más objetos (sonajeros, baberos…) y también el hecho de comportarse como un niño con otra persona que le cuida, le castiga, le baña, le cambia…. Y, por otro lado, están los Diaper Lovers. Estos son los verdaderos amantes de los pañales ya que su excitación se produce por el hecho de llevarlos en los diferentes juegos, sin asociarlo a nada infantil.

La sexualidad es diversa, como diversas somos las personas. Lo triste es cuando los gustos, porque no son normales, porque son juzgados, hay que esconderlos y reprimirlos. Ya lo dice el diccionario, que define el fetichismo como desviación sexual. Porque todos debemos seguir un mismo camino recto en el sexo. O no.