Objetos para el placer

En mi última sección de sexo en Radio Nacional de España, hablamos de objetos para el placer. Si pensáis en juguetes sexuales… ¡correcto! Pero no solo eso, también nos aproximamos a los fetiches.

En cines se estrenó Wonder Woman y conocimos un poco más el pasado “oscura” de esta superheroína de cómic.

Y como empieza el Worl Pride 2017 (el Orgullo Gay) en Madrid, también hablamos de LGTB y más.

Si te apetece escucharlo, pulsa en el enlace al final de esta entrada. A partir del minuto 37:40.

Todos los viernes, a las 17:40h (hora española), hablamos de sexo en Esto me suena. Las tardes del Ciudadano García.

Regala placer por Navidad

Sección de sexo prenavideña en Esto me suena (RNE). Hablamos sobre regalar placer: juguetes, talleres, experiencias… Una oportunidad de compartir un momento de intimidad.

También hablamos de un peculiar novela erótica: Naked came the stranger (1969). Una historia muy interesante.

Vocabulario y noticias.

¿Te interesa? Pulsa en el enlace inferior para escucharlo. A partir del min. 35.

Succión de pezones… ¡oh!

freethenipple6

Con mi set erector y mis pinzas para pezones

Me he despertado pensando en pezones, sí, esa parte del cuerpo de los hombres y de las mujeres, tan similar y, a la vez, tan diferente. Así que hoy voy a dedicarles un ratito a los míos… Es el día perfecto para estrenar un par de juguetes nuevos de la tienda erótica Comprar Placer.

Sigue leyendo

Regala sexo estas navidades

Quien más quien menos está, en esta época del año, pensando en regalos para Navidad. Cuando ya has regalado todo lo imaginable y más, ¿qué queda? ¿Cómo ser original, innovador y además acertar? Pues, la verdad, no lo sé. Si esperabais el regalo definitivo, me temo que no os podré ayudar. Pero sí voy a sugerir algunas cosas (sexuales, claro). Espero que os gusten o, al menos, que os inspiren.

Para crear ambiente

fa130908-d31e-4a6a-94b2-cd1b12be0ee4.256x256

Sales de baño que se convierten en perlas. Fantástica sensación.

Unas velas de masaje que aportan iluminación y fragancia (escoge la que más te guste) a la habitación. Y cuando la vela se apague, viene lo mejor: un masaje erótico y sensual. La cera es un aceite de masaje que puedes echar sobre el cuerpo directamente ya que aunque está caliente no llega a quemar. A partir de aquí, ya todo depende de vosotros.

¿Apetece un baño? Puedes dártelo solo o acompañado y añadir al agua unas sales de baño como las de Shunga Lovebath que encontrarás en Punto T, tienda erótica y cultura sexual. Las viertes en la bañera y ante tus ojos el agua se convierte en miles de perlitas llenas de agua que forman un gel enriquecido y cremoso que tiñe el agua con un color relajante y aromatiza la habitación con una fragancia dulce. Produce una sensación táctil que envuelve el cuerpo y despierta los sentidos. Y con los sentidos despiertos, cualquier cosa puede pasar.

Para él

Los juguetes sexuales cada vez van teniendo una forma menos explícita, menos genital. Las novedades en cuanto a masturbadores masculinos vienen en forma de huevo. Hecho con silicona, tiene un agujerito y por dentro está estriado. Para usarlo, se le pone lubricante, se introduce el pene y, ya, el movimiento habitual.

Para ella

Un clásico que no pasa de moda: las bolas chinas. Son un producto con un alto valor terapéutico porque fortalecen el suelo pélvico y ejercitan los músculos vaginales. Esto es beneficioso para evitar pérdidas de orina y para la lubricación natural de la vagina. Sus vibraciones generan un masaje íntimo estimulante.

Si el presupuesto acompaña, busca un juguete marca Lelo. A mi encanta su diseño. Son bonitos, elegantes, de tacto suave y alta calidad. Hay diferentes modelos: estimuladores del punto G, anillos para parejas, masajeadores de cuerpo y de clítoris, vibradores de doble acción, con forma de barra de labios, estimuladores del punto g masculino… En definitiva, todo un mundo de estilo y placer. Seguro que acertarás, pero busca bien porque el precio es elevado y en algunas tiendas se puede encontrar alguna buena oferta.

regalos_muñequeras

Muñequeras con banda de cuero. Para amantes del BDSM.

Para sensaciones fuertes

Si os gusta el sexo duro, aquí van un par de propuestas novedosas de la mano de Sexfunniest.

Set de succionadores de vacío que se pueden aplicar en diferentes partes del cuerpo (pechos, pezones, clítoris, pene, nalgas). Producen una agradable sensación de aspirado.

– Para inmovilizar nada mejor que unas muñequeras de cuero unidas a una banda con tachuelas en la zona donde se apoyan las rodillas. Si te gusta la sensación de estar atado y el dolor, aquí tienes ambas posibilidades.

Y, a partir de aquí, todo es seguir, jugar, dejarse llevar y disfrutar.

Para ser uno mismo

“El arte de la sexualidad es el arte de ser tu mismo.” Esta es la filosofía de The Coach Box que nos propone como regalo entrenar la sexualidad. En una elegante caja se esconde una joya en forma de asesoría o coaching sexual. Se trata de una sesión de 90 minutos en la que atienden tus dudas, ajustan tus expectativas y ponen a tu disposición herramientas de la psicología, sexología y coaching para que puedas potenciar al máximo tus habilidades amatorias, de comunicación y de relación. Siempre de forma personalizada, ajustándose a lo que cada uno necesita. Es un regalo para aportar bienestar sexual, a partir de una visión positiva, normalizada y global de la sexualidad. En el siguiente enlace verás una completa descripción de The Coach Box. Porque, como dice su filosofía, “no hace falta estar mal para estar mejor”.

thecoachbox

The Coach Box, porque no hace falta estar mal para estar mejor

Y para cuando hay pocos recursos pero muchas ganas

Si tu presupuesto es escaso por no decir nulo, no te preocupes, los mejores regalos no necesariamente se compran con dinero. Un perfecto obsequio consistirá en una sorpresa sexy para tu pareja donde vosotros y vuestra relación es el mejor regalo. En el Calendario Erótico de Adviento de Erotonomia proponen cada día una acción, sencilla pero efectiva, para sorprender, agradar y animar sexualmente a tu pareja.

El sexo aporta placer, satisfacción, confianza, complicidad. Qué mejor que un regalo que ayude a estimularlo porque, solos o en compañía, la sexualidad es un valor a cuidar y a mimar.

El placer del sexo sin prisas

Slow sex

La actriz Mae West dijo en cierta ocasión “Cualquier cosa que merezca la pena hacer, hay que hacerla lentamente”. Y éste podría ser el leitmotiv del movimiento slow. La filosofía slow (lento, en inglés) se basa en la posibilidad de llevar una vida más plena controlando el propio tiempo, sin ser esclavos del reloj. Vivimos en un mundo acelerado, en el que saltamos de un tema a otro y controlamos al minuto nuestro tiempo para llegar a todas partes y a ninguna. Un mundo donde, además, la lentitud se asocia con valores negativos como torpeza, desinterés o tedio. Este movimiento se planta en contra de esta tendencia vertiginosa y defiende los efectos beneficiosos de una actitud pausada y que disfruta plenamente de cada momento. Manifiesta que “se debe poder correr cuando las circunstancias apremian y soportar el temido estrés que en demasiadas ocasiones nos embarga; pero a la vez saber detenerse y disfrutar de un presente prolongado que en demasiados casos queda sepultado por las obligaciones del futuro más inmediato”.

El primer asunto slow fue la comida. La slow-food, surgida como contraste a la fast-food, reivindica el placer de la comida empezando por la preparación de los ingredientes, la cocción, la presentación del plato, la degustación… todo a su debido ritmo. A partir de aquí surgieron otros conceptos como viajes slow, moda slow, educación slow e incluso hay ciudades slow. Y entre todos ellos, también existe el sexo slow.

El sexo lento, sin prisa, implica dedicar tiempo a cada momento del encuentro sexual, desde los preliminares hasta el coito. Disfrutar de cada instante sin pensar en el siguiente, sin estar ansioso por llegar a la penetración o al orgasmo. De esta manera, se mejora la intimidad de la pareja, se genera deseo y placer.

Los juegos previos tienen una enorme importancia en las relaciones sexuales y el slow sex propone detenerse en ellos. Se puede empezar mirándose a los ojos para crear complicidad, acariciándose para disfrutar del tacto del otro, besándose tierna y apasionadamente, abrazándose y estrechándose. El sexo lento comienza creando intimidad. Luego, sin prisa, se quita la ropa y se pasa a caricias más íntimas, a masturbaciones mutuas, al sexo oral… Y cuando llegue el momento de la penetración (si llega, se puede tener una sesión sexual muy placentera sin coito) disfrutarla plena y conscientemente. Se pueden probar diferentes posturas, ritmos lentos y moderados y jugar con la pareja sin pensar en el orgasmo. Éste ya llegará.

El slow sex reivindica también estar totalmente atentos a lo que estamos haciendo. Hoy en día tenemos tendencia a hacer varias cosas a la vez, a hacer una cosa mientras pensamos en otra, y eso disminuye nuestro nivel de atención. Incluso alguna encuesta ha aportado el dato de que un 9% de los entrevistados afirmaron haber utilizado sus smartphones mientras tenían sexo. Pensar en lo que hacemos a cada momento, concentrarnos y abrir todos nuestros sentidos a cada acción aumenta nuestra satisfacción y hace que disfrutemos más de cada encuentro.

La pasión y el desenfreno de un sexo rápido y pasional no está reñido con el slow sex. Son estilos diferentes pero ambos placenteros. Todo depende de la situación, del momento y del acompañante. Es más, en una relación de pareja seguramente se pasarán por ambos momentos. Uno inicial más pasional donde los prolegómenos son menos necesarios porque se vive en casi permanente estado de activación y otro, ya con la relación más consolidada, donde será necesario buscar la intimidad, el conocimiento, la confianza y el placer de un encuentro pausado.

El slow sex implica dedicar tiempo a nuestras relaciones. Un tiempo, sin duda, bien invertido.

Hay quien dice que las mujeres aprecian más el slow sex. No necesariamente. Lee como sería un encuentro de slow sex desde un punto de vista masculino: Disfrutando del sexo sin penetración

Hoy penetran ellas (o sexo anal para hombres)

peggingHablemos de anatomía masculina. El llamado punto g masculino está en el interior del recto, a unos 5 centímetros del ano, en la pared anterior (mirando al frente). El controvertido punto g no es otra cosa que una zona que produce gran excitación y en hombres coincide con la glándula prostática. Ante esta cuestión física no debería extrañarnos que los hombres disfruten siendo penetrados analmente. Sí, también los heterosexuales.

La práctica sexual en que la mujer penetra analmente al hombre se conoce con el término inglés de “pegging”. No he podido encontrar datos de cuántos hombres lo practican pero no creo que se trate de una minoría excepcional. Porque el sexo anal les proporciona placer y por diferentes motivos:

  • Por la estimulación de esa zona tan sensible para ellos.
  • Por el cambio de postura, en que la mujer es la que penetra.
  • Por un rol sumiso ya que en prácticas de dominación/sumisión, la mujer al penetrar adquiere el poder sobre el hombre.

De todas maneras, la estimulación anal sigue siendo para muchos hombres heterosexuales un tabú. Ya sea por las ideas inculcadas socialmente y que lo relacionan con la homosexualidad o por temores de índole físico a introducir algo por el ano. Respecto a la primera situación, es tristemente habitual y se siguen oyendo comentarios y bromitas. Debería ser innecesario a estas alturas tener que decir que nadie cambia de tendencia sexual o pierde hombría por una determinada práctica. Tampoco implica tendencias homosexuales encubiertas. A los segundos, es normal sentir cierto temor físico pero si hay deseo, con relajación, paciencia y lubricante no hay que sufrir ningún daño. El ano es un músculo que se dilata.

Para ellas, cambiar los papeles también puede resultar muy excitante. Muchas mujeres disfrutan con el hecho de producir placer a su pareja de este modo. Y también ellas pueden sentir una estimulación física en el propio movimiento ya sea por el roce de la base del arnés o porque algunos están preparados para producir excitación también a ellas. Finalmente, puede haber excitación psicológica por la sensación de poder al cambiar el rol habitual de pareja.

Los arneses se convierten en un juguete indispensable, por motivos obvios, en esta práctica. En el mercado se pueden encontrar múltiples modelos y a variados precios: con diferentes tamaños y materiales de dildos, doble sin correas, vibradores, con mariposa para estimular el clítoris… Ya de paso, aprovechad el pedido y comprad lubricante.

Así que olvidaos de tabúes. El sexo anal masculino en hombres heterosexuales es dejar atrás prejuicios e indagar y disfrutar de nuevas posibilidades de placer.

Los juguetes no son sólo cosa de niños

Un día le pedí a un novio que tuve que me regalara un vibrador. Su respuesta fue que para qué lo quería y no se habló más del tema.

¿Para qué quiero un vibrador? Para masturbarme, práctica muy sana y recomendable. Pero no sólo para el autoplacer. Un consolador también da juego en relaciones de pareja. Para eso lo quería yo precisamente en ese momento, para introducir alguna novedad en nuestra relación sexual.

juguetes eroticos

Hay una enorme variedad de juguetes eróticos

Juguetes hay de muchos tipos porque a cada uno nos gustan diferentes juegos. Echando un vistazo a un sexshop vemos una variedad considerable: vibradores masculinos o femeninos, para jugar a dominación o sumisión, bolas chinas, arneses, juegos de mesa (eróticos se sobre entiende), aceites de masaje, lencería… Introducir alguno de ellos en nuestras relaciones puede aportar novedad y morbo, ideal para mantener encendida la llama de la pasión.

Según una encuesta realizada recientemente, un 65% de las parejas opta por el uso de juguetes eróticos. Esta fase surge cuando las parejas ya llevan un tiempo juntas y se puede caer en una cierta rutina o monotonía sexual. La primera opción para salir de ella pasa por incorporar este tipo de artículos. Los juguetes eróticos, además de el placer físico, estimulan la imaginación y la creatividad que es fundamental para la excitación psicológica. Y el sexo está y mucho en la mente.

En Internet encontramos numerosos sexshops que nos permiten seleccionar y comprar artículos eróticos. El envío se hace de forma totalmente discreta. Las tiendas incorporan novedades y tienen una variedad enorme de productos. Basta con echar un vistazo, solo o en compañía, y ver qué producto puede darnos más juego. Seguro que encontramos aquel que nos aporta ese morbo necesario a nuestros juegos o que nos incita a probar algo nuevo.

¿Queréis huir de la rutina? Poned un juguete erótico en vuestra vida.

Postdata 1: Sigo sin entender por qué mi ex novio no quiso regalarme un vibrador. Creo que a estas alturas sobra decir que un vibrador no sustituye a un miembro viril vivito y coleando.

Postdata 2: Por cierto, mi actual pareja casi lo primero que me regaló fue un vibrador. Me hizo una ilusión loca. Aunque ese ya no lo uso, lo guardo con un especial cariño.