Zonas y puntos erógenos

Todos los viernes en “Esto me suena. Las tardes del Ciudadano García” hablamos de sexo. En la sección de la pasada semana comentamos sobre zonas y puntos erógenos, es decir, aquellas partes del cuerpo que al acariciarlas, besarlas, lamerlas… nos provocan excitación. Los genitales son una parte destacada pero hay más.

En la historia, para seguir hablando del cuerpo, nos fuimos a Japón, a visitar el Kanamara Matsuri o festival del pene de metal.

Finalizamos comentando un par de conceptos y una noticia.

No te pierdas todo esto, en el podcast que enlazo a continuación. A partir del minuto 39.

Footjob: trabajos genitales con los pies

Footjob

Donde veis una fusta, imaginad otra cosa.

Hacer una cosa con los pies es una expresión que significa hacer algo mal, sin haberlo pensado antes. Quién la acuñó seguramente no experimentó nunca un buen footjob.

Un footjob es una masturbación con los pies ¿Con los pies? Sí, aunque es una práctica que requiere de cierta habilidad, puede resultar muy estimulante para fetichistas y para los que no lo son. Vamos a ello.

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Sexo, pezones y redes sociales

Lo que me faltaba por ver. Pechos femeninos sin pezones, totalmente lisos. Artificiales y horrorosos. No son pechos reales, son fotografías de catálogos de lencería en las que los pezones de las modelos (cuándo éstos se ven a través de la prenda por transparencias o encajes) son borrados con programas de retoque fotográfico. El motivo de esta mutilación digital, parece ser, es adecuarse a ciertas redes sociales que no permiten publicar imágenes donde se vean pezones femeninos, bajo riesgo de que la foto sea borrada. Y, claro, las marcas no pueden arriesgarse a que sus campañas de marketing se vean frustradas por ese detalle anatómico.

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Imagen del catálogo de Women’secret

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Así fue el Rincón Foot Fetish

Muchas veces me preguntan qué pasa en los eventos sobre fetichismo de pies que organizamos. ¿Cómo son? ¿Quién juega? ¿Cuándo? ¿A qué? ¿Con quién? Aunque pueda parecer una redacción periodística, son las dudas lógicas que aparecen ante algo como una fiesta foot fetish.

En España empezamos a organizar este tipo de encuentros en el año 2014, cuando a Sergy se le cruzaron los cables y me dijo “voy a organizar una fiesta de fetichismo de pies”. “¿El qué?”, atiné a responder. Y como cuando Sergio se plantea un objetivo no para hasta conseguirlo, pues así nos liamos la manta a la cabeza o, mejor dicho, a los pies. En otros países se organizan fiestas footfetish aunque con un formato algo diferente.

Llegó el Salón Erótico de Barcelona y hablando con su director, enseguida surgieron buenas sinergias para montar un espacio Foot Fetish allí. Y nos volvimos a liar. Ya van dos ediciones y en esta segunda nos hemos decidido a hacer un vídeo para intentar responder a esas muchas preguntas que surgen ante un evento así. No es lo mismo verlo que vivirlo, pero con esto os podéis hacer una idea. Aquí lo tenéis. Hay masaje, adoración, tickling, trampling… y buen rollo.

Rincón Foot Fetish en el SEB 2017 de Barcelona from Spanish Foot Fetish on Vimeo.

Gracias al Salón Erótico de Barcelona y a Apricots por apoyarnos. Gracias a Noemí Casquet, Silvia Rubí, Alma del Rey, Zoe Doll y Carolina Abril por pasarse activamente por el rincón y animarse a aparecer en el vídeo. Gracias a todas y todos los que nos visitasteis porque vosotras/os le dais sentido al Rincón Foot Fetish.

Por la visibilización y normalización del fetichismo de pies. Y de todos los fetichismos en general.

¿Qué pasa en una fiesta de fetichismo de pies?

cartel SFF 2015

Es normal que cuando alguien lee que hay un evento llamado  Spanish Foot Fetish, se pregunte ¿y eso de qué va? ¿qué pasa allí? He recibido varios mensajes pidiendo más detalles. Están desde los que se piensan que es una especie de conferencia teórica, hasta quienes piensan que se trata de una orgía con mujeres contratadas. Pues ni una cosa ni la otra.

Hay en este país muy buenas fiestas de temática BDSM, fiestas swingers y otros tipos de encuentros con connotaciones sexuales. Pero desde siempre los muchos varones fetichistas de pies se han dividido en dos grupos, los más afortunados que han encontrado una pareja que se muestra comprensiva con su fetiche y los que sólo han podido desarrollarlo viendo fotos, vídeos o visitando a alguna profesional.

En algunos países como Brasil, EEUU o Inglaterra, hay grandes clubs privados que celebran famosas fiestas Foot Fetish. Pero dichos clubs, como es lógico, las organizan con un afán económico, acuden modelos contratadas y si el mero hecho de acudir no es barato, el acceder a los pies de dichas chicas suele suponer extras que están al alcance de pocos bolsillos.

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Guía básica de juegos erótico-podales

Mis pies

Mis pies juguetones.

Me contaba una lectora del blog que tenía un nuevo novio que era fetichista de pies, cosa que le gustaba mucho. Bien, ¿y ahora qué?, me decía. ¿Qué podemos hacer con los pies? Sirva este artículo para responder esta pregunta. Teniendo en cuenta que es solo una propuesta básica y que los gustos de cada uno son, por supuesto, muy particulares.

Así que he aquí una pequeña guía de juegos erótico-podales. O lo que es lo mismo, prácticas excitantes para hacer con los pies o juegos para fetichistas de esta parte del cuerpo. No para fetichistas de medias, ni de calcetines, ni de calzado, aunque en algunos casos puedan compartir objeto de deseo. Ese sería otro universo de juegos. Simplemente, pies desnudos o barefoot. Estas prácticas pueden tener una mayor o menor implicación sexual (entendiendo, aunque no sea exacto, lo genital como sexual), pero todas pueden poseer un tinte erótico para los amantes de esta parte de la anatomía humana.

Masaje de pies. Simple pero efectivo. Un gusto para quien lo recibe y para quien lo da. Nunca hay que infravalorar el poder sensual de un masaje. Además, son conocidos los beneficios para la salud de la reflexología podal.

Adoración del pie o foot-worship. Implica lamer, oler, besar, acariciar… todos los rincones del pie con pasión y devoción. Cuando encontréis a un verdadero adorador de pies, lo notaréis y lo disfrutaréis.

Reposapies o footstool. Qué mejor que poder descansar los pies encima de un escabel humano. Una posible postura es la persona a cuatro patas, mientras los pies reposan en su espalda. O tumbada en el suelo a modo de alfombra (human carpet) y los pies descansando en el pecho, la cara o cualquier parte del cuerpo.

Yo, haciendo trampling.

Yo haciendo trampling.

Pisar o trampling. El sujeto fetichista se tumba en el suelo o sobre la cama (si queremos amortiguar el peso) y la otra persona se le sube encima. Para mayor detalle de esta práctica consultar el artículo: ¡Písame! o el placer del trampling. Esta práctica puede realizarse, a nivel general, de dos maneras. O bien ponemos el foco en el pisar y el dolor (hay quien incluso salta encima del sumiso o pisa con zapatos de tacón) o bien se puede optar por un trampling más “juguetón” en que la persona que pisa puede acariciar con el pie, jugar, moverse… de forma más sutil por el cuerpo de la alfombra humana. Por cierto, esta última forma es la que a mi más me gusta.

Cosquillas o tickling. Hay fetichistas que disfrutan haciendo cosquillas, habitualmente, en las plantas de los pies. Y hay quien gusta de recibirlas. Las cosquillas producen risa y, con ella, endorfinas (la “hormona de la felicidad”) que estimula las áreas del cerebro que se vinculan al goce y el deseo.

Comer de los pies. Introducir la comida en los juegos eróticos es habitual. También resulta muy sensual que el pie sea el plato donde se sirve la comida (chocolate, miel, yogur…). Al fetichista le resultará deliciosa. Se come sin cubiertos, claro. Está también la vertiente de pisar comida con el pie (plátanos, pasteles…) y luego lamer el pie hasta dejarlo totalmente limpio.

Masturbación con los pies o footjob. Os propongo un par de posibilidades. Se puede agarrar el pene con los dos pies, en el arco que queda entre las dos plantas. O se puede poner el pie sobre el miembro viril longitudinalmente e ir moviéndolo de arriba a abajo. Los deditos pueden apoyarse en el glande y masajearlo también. La masturbación con los pies también puede hacerse de hombres a mujeres, acariciando el clítoris con el pie. En este caso, hay que ser hábil para acariciar con suficiente destreza pero sin demasiada fuerza. Otro fetiche muy extendido es eyacular en los pies de la pareja.

Hasta aquí esta breve guía. Por supuesto, puede haber más ejercicios y múltiples variaciones. ¡Imaginación al poder! ¿Qué más juegos podales os gusta o gustaría practicar?

¡Písame! o el placer del trampling

trampling

En mi postura favorita.

Empezamos con clases de inglés, imprescindibles en el argot sexual. “Trample” es un verbo que significa pisar fuerte, pisotear. El gerundio, “trampling”, se traduciría por pisoteando. Y a nivel sexual identifica la acción de pisar sobre el cuerpo de una persona con los pies desnudos o calzados. Esta práctica tiene bastantes adeptos (basta con hacer una búsqueda del término en youtube para ver el volumen de resultados) y es para algunos sumisos y fetichistas de pies sumamente excitante. Lo más habitual es que sea la mujer quien pise al hombre o que se practique entre dos hombres.

El trampling se realiza, generalmente, en juegos de dominación. El placer que obtiene la persona pisada se relaciona con la sumisión y la humillación de estar bajo los pies de su Ama/o. Un entusiasta de esta práctica me comentó en cierta ocasión: “Cuando ella está arriba siento todo su poder.”

Cuando tienes a una feliz alfombra humana tendida a tus pies, deseosa de ser pisada, y es la primera vez que te vas a subir encima de una persona, pueden surgir algunas dudas:

¿Le haré daño? Si el estado físico es correcto y los pesos son proporcionados no tiene por qué haber ningún problema. También hay que tener presente que cuando la persona sabe que va a ser pisada, contrae los músculos para hacer fuerza, protegiéndose así. Con cuidado y destreza puedes subirte incluso a la cara del pisado, aunque esto mejor dejarlo para cuando tengas más experiencia.

¿Dónde puedo subirme? Puedes pisar en todo el cuerpo con especial atención a las zonas sensibles como las costillas flotantes o los genitales. Evita también las articulaciones (rodillas, tobillos..). La cara o el cuello también pueden ser pisados, pero lo dejaría para cuando se tiene mayor pericia. Para empezar en el trampling, puedes subir al pecho o al estómago. Son dos zonas fáciles.

¿Y cómo piso? A la hora de pisar ten presente distribuir el peso de forma equilibrada y no hacer toda la presión en un mismo punto. Puede que haya cierta tendencia a cargar el peso en los talones. Esto producirá más dolor en tu pareja, así que procura equilibrar el peso en todo el pie.

¿Con o sin zapatos? El trampling puede practicarse con los pies descalzos o con zapatos, muchas veces se usan de tacón. Para empezar, prueba a pisar con el pie desnudo. Es más sencillo para el equilibrio y te dará más seguridad. También porque con el tacón, obviamente, puedes hacer más daño (se clava y deja marcas temporales) y eso puede causarte cierto temor. Cuando ya tengas más experiencia y tu pareja de juego también, puedes probar con los tacones. Pero siempre con cuidado.

¡Uy, que me caigo! Es fácil perder el equilibrio las primeras veces que se hace trampling. Para más seguridad, coloca al sumiso al lado de un punto de apoyo (la pared, un sofá, un mueble cercano). Caminar sobre un cuerpo puede resultar bastante complicado en lo que respecta al equilibrio. De todas maneras, basta con tener ese apoyo e ir con cuidado de donde se pisa.

A partir de aquí, hay numerosas variantes y posturas de pisoteado: boca arriba, boca abajo, sobre el pecho, sobre el estómago, sobre las piernas, sobre la espalda, una persona o varias pisando al mismo individuo (multitrampling)… Mi preferida es con un pie en el pecho y el otro, en punta, dentro de la boca. Es fácil mantener el equilibrio, disfrutas de la lengua en los deditos y a la vez que tú estás arriba, dominante, tienes a un sumiso muy feliz de poder estar bajo tus pies.

Los pies, objeto de deseo

Mis pies.

Mis pies

El fetichismo de pies o, lo que es lo mismo, la excitación que produce esta parte del cuerpo humano, es uno de los más comunes en los hombres. Es decir, hay quien se excita con unos pechos y hay quien lo hace con unos pies (y no son incompatibles, claro).

Los gustos en este asunto pedio es, como en todos, variado. Los hay que prefieren pies pequeños, otros grandes. Egipcios o griegos. Con las uñas pintadas o, por el contrario, naturales. Vestidos con medias o simplemente el pie desnudo. En ocasiones puede ir unido a la atracción por los zapatos (de tacón alto generalmente) pero hay fetichistas de pies a los que no les gustan los tacones.

Acariciar, masajear, oler, lamer, besar y comer los pies femeninos son prácticas muy eróticas para quienes gustan de esta zona. Si los pies están sudados, puede resultar aún más excitante. Puede ser el inicio de otras prácticas sexuales, pero en muchas ocasiones, el fetichista de pies tiene suficiente con ellos para correrse.

Con la adoración del pie se relacionan prácticas de sumisión. Basta con visualizar una mujer con un hombre tendido a sus pies para ver la relación. Pisar, dar patadas, pegar, lamer pies sucios… son prácticas de dominación que provocan humillación, deseo, placer y hasta cierto dolor. De estas, destaco el trampling, término inglés para denominar la acción de pisar o caminar sobre el cuerpo de la persona con los pies desnudos o con zapatos. Hay fanáticos de esta práctica. Una simple búsqueda de este término en youtube devuelve una diversidad de ejemplos: varias personas encima de una alfombra humana, saltando, con zapatos de tacón, con deportivas, sin calzado, con o sin medias, pisando la cara, el pecho, la espalda… Por supuesto, los tacones de aguja causan más dolor que un pie desnudo.

A algunas mujeres les excita que les coman los pies, que recorran con la lengua todos los rincones y recovecos, especialmente el espacio entre los dedos. También las hay a las que no les produce excitación, pero ¿a quién le amarga un buen masajito en los pies con manos o con lengua? Y quienes gustan de dominar, se sentirán poderosos teniendo a un sumiso a sus pies.

En definitiva, los pies dan juego. Si no, que se lo digan a Quentin Tarantino que incluyó la escena más famosa de fetichismo de pies en cine comercial en su película “Abierto hasta el amanecer”. En el minuto 2:22 él mismo, declarado amante de la zona femenina más cercana al suelo, disfrutó de los pies de Salma Hayek.

Piesecitos, dejaos adorar. Después de los largos días soportando vosotros solos todo el peso del cuerpo, bien os merecéis atenciones y mimos. Y hay quien está dispuesto a daroslos gustosamente.