Al paso, al trote y al galope

ponyboys

Cuenta una historia que la doncella Filis, antes de entregarse a Aristóteles, le pidió que le permitiera cabalgarle como si fuera un caballo. El filósofo finalmente accedió y ella le puso frenos y lo ensilló y montada sobre él le hizo correr a cuatro patas hiriéndolo con sus espuelas. Un sueño para muchos amantes del ponyplay.

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