Sexo y tecnología (radio)

La tecnología está presente en todos los aspectos de nuestra vida y también, por supuesto, en el sexo. De eso hablamos en Esto me suena (RNE), de cómo la tecnología y el sexo se unen.

En la historia, echamos la vista atrás, muy atrás. A la Edad de Piedra, para ver cómo se lo montaban.

Definimos un par de palabras y comentamos un par de noticias.

Todo esto a partir del minuto 37:30.

De muñecas a robots sexuales… y llegando a sistemas operativos

Hace poco escribía sobre muñecas y robots sexuales, que aportan sexo solo pero “acompañado”. Ahora me surge la necesidad de completar ese entrada hablando de sistemas operativos. Por si a alguien le suena el tema, sí, este artículo está relacionado con la película “Her” de Spinke Jonce.

No pretendo hablar de la película, más bien reflexionar a partir de ella. Pero, creo que, inevitablemente, debo avisar de que lo que sigue puede ser spoiler.

En Her se plantea un romance entre Theodore y su sistema operativo inteligente, Samantha. Y no es para menos. Samantha es inteligente, aguda, oportuna, divertida y hasta sensible. Es una voz ( ¡y vaya voz! En la versión original, sensual voz la de Scarlet Johanson). Y no sólo eso, también tiene personalidad.

Si en el artículo citado al inicio de éste hablaba de relaciones sexuales, aquí hablo de relaciones sentimentales. ¿Sería posible enamorarse de un sistema operativo? Se adapta a nosotros, nos entiende, nos escucha, nos hace reír, nos hace sentir bien, nos crea una dependencia emocional. Pero, ¿puede considerarse realmente una relación?

Y luego está el tema sexual. En toda (bueno, por no generalizar, en casi toda) relación de pareja hay sexo. Entre Theodore y Samantha también lo hay, hablado, estilo telefónico. Es genial la primera escena de sexo entre ellos, pantalla en negro con las dos voces en off excitadas y excitándose. El plano sexual es importante y ella tiene la inseguridad de no tener un cuerpo físico que le haga sentir y haga gozar a su compañero. Pero, si una relación te aporta mucho a nivel sentimental o intelectual, ¿podemos concebirla sin sexo?

La historia reflexiona sobre las relaciones de pareja, sobre otro tipo de relaciones de pareja. Sobre qué relación estamos estableciendo con la tecnología. Y también habla de aceptar lo diferente, de huir de prejuicios, de disfrutar de aquello que nos hace felices, de sentir, de vivir.

Los robots sexuales son una realidad. Los sistemas operativos ultrainteligentes, de momento, ciencia ficción. Pero quién sabe donde llegaremos. Y si llegamos, ¿qué pasará? Hace años nadie pensaba que pudiera ser masturbado por un robot.