Zonas y puntos erógenos

Todos los viernes en “Esto me suena. Las tardes del Ciudadano García” hablamos de sexo. En la sección de la pasada semana comentamos sobre zonas y puntos erógenos, es decir, aquellas partes del cuerpo que al acariciarlas, besarlas, lamerlas… nos provocan excitación. Los genitales son una parte destacada pero hay más.

En la historia, para seguir hablando del cuerpo, nos fuimos a Japón, a visitar el Kanamara Matsuri o festival del pene de metal.

Finalizamos comentando un par de conceptos y una noticia.

No te pierdas todo esto, en el podcast que enlazo a continuación. A partir del minuto 39.

Bésame mucho

beso

El beso de Times Square (1945).

Los labios son una de las partes más sensibles del cuerpo. La lengua tiene infinidad de terminaciones nerviosas. Besar pone en movimiento más de 30 músculos faciales, acelera el ritmo cardíaco, el corazón bombea más sangre, libera muchas hormonas y quema calorías (mínimo 12). Su impacto refuerza el sistema inmunitario, alivia el dolor y generan sensación de bienestar (al generar endorfinas). Activa la circulación sanguínea. Mejora el estado de ánimo. Y aunque se pueden transmitir hasta 80 millones de bacterias en un beso, esos microorganismos ajenos no acostumbran a colonizar tu boca.

Sigue leyendo