¿Te gustaría hacer un trío?

mickey-minniePongámonos en situación. Vemos a una pareja estable donde uno de los dos tiene interés en hacer un trío. Ahora hay que decírselo al otro integrante del dúo y esa no es cuestión baladí. Hoy en día se entiende bien que dentro de una pareja se juegue y se experimente. Pero lo de añadir otras personas a la vida sexual, ¡ay amigo!, eso ya es otra línea a traspasar.

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Fantasías y valores

El pasado domingo por la noche un tweet me despertó del semiletargo en el que me encontraba. Era la declaración de un pedófilo, es decir alguien que siente atracción sexual hacia menores. Sentir atracción no implica realizar ninguna conducta. Sentir atracción no es delito. Hay pedófilos que jamás han tocado a un niño. Es diferente de la pederastia, que sí implica un abuso a castigar con todo el peso de la ley. Hecha la distinción, vale la pena escucharlo.

 

(Este vídeo forma parte de un interesante reportaje emitido por TV3, Televisió de Catalunya, sobre la atracción hacia menores) Sigue leyendo

Feminista y sumisa

Arola Poch por Xabier BernéSi soy mujer y me gusta que en la cama un hombre me domine o que me use como objeto o que me eyacule en la cara, habrá quién diga que mi deseo está influido por la sociedad heteropatriarcal en la que vivimos. Es decir, una sociedad que beneficia al hombre, que lo pone en un nivel superior respecto a la mujer, es la que hace que como mujeres nos guste una determinada visión del sexo donde se reproducen estos papeles. Esta idea, que a mi particularmente me sorprende, la he escuchado recientemente en algunos debates sobre feminismo. Y no se queda ahí, si no que remata el asunto añadiendo que las mujeres que buscamos la igualdad deberíamos renegar de este tipo de fantasías.

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“Una orgía real nunca excita tanto como un libro pornográfico”

elcartero

Fotograma de “El cartero siempre llama dos veces”.

Sabemos que en cuestiones de ejecución amatorias el cine porno es ficción. Pero las escenas de sexo en cine comercial no se queda atrás en cuanto a fantasía. Algunas excepciones hay, por supuesto, y es una gozada poder ver escenas de sexo más o menos conseguidas (que no necesariamente explícitas) en el cine. Pero también hay mucho a desmitificar como, por ejemplo…

Lugares donde follar que según el cine son guays* pero que realmente no lo son tanto

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Quiero ser cornudo

cornudoconsentidoHola, tengo la fantasía de ver a mi mujer en brazos de otro disfrutando. Ella cuando jugamos y se lo imagina se pone a cien pensando que otro se la folla, pero no acaba de atreverse a real. ¿Alguien me ayuda? ¿Como la puedo convencer? ¿Tenéis alguna idea? Me gustaría conocer también experiencias de parejas que hallan pasado por mi misma situación Muchas gracias.

Éste es un anuncio real sacado de una página de contactos. A algunos les puede chocar que alguien quiera ser cornudo porque, según las convenciones sociales imperantes, es poco menos que una aberración. ¿Qué tu mujer tenga sexo con otro? ¿Además de forma consentida y viéndolo? Pero como por suerte hay quien se salta las (a veces estrictas) convenciones sociales en pro de una vida más acorde a su forma de ser y disfrutar, hay hombres que buscan sentirse “cornudos” porque les excita esa situación.

Los motivos que pueden llevar a alguien a disfrutar viendo a su mujer con otro pueden ser variados y muy personales. Algunos posibles:

– La que quizás sea la principal motivación: sentir placer a través del placer de su mujer.

– La propia visión de su mujer realizando sexo. Salir por un momento de la relación sexual y situarse como espectador puede ser una visión muy erótica y placentera.

– Relacionado con la sumisión y la humillación. Y también con las convenciones sociales que he comentado al principio. En un papel sumiso del hombre, éste se pliega a la “humillación” de ver a su mujer con otro hombre, a la “humillación” de ser cornudo. En los juegos de dominación, la humillación es un aspecto más de placer y excitación psicológica para el sumiso.

– Disfrutar con la sensación de que su mujer es la “más zorra”. Desde una perspectiva pornográfica del sexo, a algunos hombres les gusta esa sensación de sentir a su mujer como la protagonista de la película X.

Algunas parejas quieren pero no se deciden. Surgen miedos, tanto de él como de ella: “como fantasía está bien, pero…”, “no sé si podré estar con otro”, “¿qué sentiré al ver a mi mujer con otro hombre?” son algunas cuestiones comunes. Id poco a poco, comentando y superando juntos vuestros temores o reticencias. Si os lanzáis a la acción, podrá resultar una mejor o peor experiencia, pero no sufrirá vuestra relación. Al contrario, lo más probable es que salga reforzada porque este tipo de situaciones vividas juntos fortalecen la complicidad.

Esta práctica sexual es una fantasía relativamente común en hombres y, como realidad, tiene bastantes adeptos. En internet hay páginas y foros sobre el tema. Os enlazo a un blog donde una mujer explica su experiencia como hotwife (término anglosajón para denominar a las mujeres de hombres “cornudos”): Cornudo Científicamente. Me parece muy interesante poder leer sensaciones y emociones de quien directamente vive la experiencia.

Los juguetes no son sólo cosa de niños

Un día le pedí a un novio que tuve que me regalara un vibrador. Su respuesta fue que para qué lo quería y no se habló más del tema.

¿Para qué quiero un vibrador? Para masturbarme, práctica muy sana y recomendable. Pero no sólo para el autoplacer. Un consolador también da juego en relaciones de pareja. Para eso lo quería yo precisamente en ese momento, para introducir alguna novedad en nuestra relación sexual.

juguetes eroticos

Hay una enorme variedad de juguetes eróticos

Juguetes hay de muchos tipos porque a cada uno nos gustan diferentes juegos. Echando un vistazo a un sexshop vemos una variedad considerable: vibradores masculinos o femeninos, para jugar a dominación o sumisión, bolas chinas, arneses, juegos de mesa (eróticos se sobre entiende), aceites de masaje, lencería… Introducir alguno de ellos en nuestras relaciones puede aportar novedad y morbo, ideal para mantener encendida la llama de la pasión.

Según una encuesta realizada recientemente, un 65% de las parejas opta por el uso de juguetes eróticos. Esta fase surge cuando las parejas ya llevan un tiempo juntas y se puede caer en una cierta rutina o monotonía sexual. La primera opción para salir de ella pasa por incorporar este tipo de artículos. Los juguetes eróticos, además de el placer físico, estimulan la imaginación y la creatividad que es fundamental para la excitación psicológica. Y el sexo está y mucho en la mente.

En Internet encontramos numerosos sexshops que nos permiten seleccionar y comprar artículos eróticos. El envío se hace de forma totalmente discreta. Las tiendas incorporan novedades y tienen una variedad enorme de productos. Basta con echar un vistazo, solo o en compañía, y ver qué producto puede darnos más juego. Seguro que encontramos aquel que nos aporta ese morbo necesario a nuestros juegos o que nos incita a probar algo nuevo.

¿Queréis huir de la rutina? Poned un juguete erótico en vuestra vida.

Postdata 1: Sigo sin entender por qué mi ex novio no quiso regalarme un vibrador. Creo que a estas alturas sobra decir que un vibrador no sustituye a un miembro viril vivito y coleando.

Postdata 2: Por cierto, mi actual pareja casi lo primero que me regaló fue un vibrador. Me hizo una ilusión loca. Aunque ese ya no lo uso, lo guardo con un especial cariño.