Footjob: trabajos genitales con los pies

Footjob

Donde veis una fusta, imaginad otra cosa.

Hacer una cosa con los pies es una expresión que significa hacer algo mal, sin haberlo pensado antes. Quién la acuñó seguramente no experimentó nunca un buen footjob.

Un footjob es una masturbación con los pies ¿Con los pies? Sí, aunque es una práctica que requiere de cierta habilidad, puede resultar muy estimulante para fetichistas y para los que no lo son. Vamos a ello.

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Guía básica de juegos erótico-podales

Mis pies

Mis pies juguetones.

Me contaba una lectora del blog que tenía un nuevo novio que era fetichista de pies, cosa que le gustaba mucho. Bien, ¿y ahora qué?, me decía. ¿Qué podemos hacer con los pies? Sirva este artículo para responder esta pregunta. Teniendo en cuenta que es solo una propuesta básica y que los gustos de cada uno son, por supuesto, muy particulares.

Así que he aquí una pequeña guía de juegos erótico-podales. O lo que es lo mismo, prácticas excitantes para hacer con los pies o juegos para fetichistas de esta parte del cuerpo. No para fetichistas de medias, ni de calcetines, ni de calzado, aunque en algunos casos puedan compartir objeto de deseo. Ese sería otro universo de juegos. Simplemente, pies desnudos o barefoot. Estas prácticas pueden tener una mayor o menor implicación sexual (entendiendo, aunque no sea exacto, lo genital como sexual), pero todas pueden poseer un tinte erótico para los amantes de esta parte de la anatomía humana.

Masaje de pies. Simple pero efectivo. Un gusto para quien lo recibe y para quien lo da. Nunca hay que infravalorar el poder sensual de un masaje. Además, son conocidos los beneficios para la salud de la reflexología podal.

Adoración del pie o foot-worship. Implica lamer, oler, besar, acariciar… todos los rincones del pie con pasión y devoción. Cuando encontréis a un verdadero adorador de pies, lo notaréis y lo disfrutaréis.

Reposapies o footstool. Qué mejor que poder descansar los pies encima de un escabel humano. Una posible postura es la persona a cuatro patas, mientras los pies reposan en su espalda. O tumbada en el suelo a modo de alfombra (human carpet) y los pies descansando en el pecho, la cara o cualquier parte del cuerpo.

Yo, haciendo trampling.

Yo haciendo trampling.

Pisar o trampling. El sujeto fetichista se tumba en el suelo o sobre la cama (si queremos amortiguar el peso) y la otra persona se le sube encima. Para mayor detalle de esta práctica consultar el artículo: ¡Písame! o el placer del trampling. Esta práctica puede realizarse, a nivel general, de dos maneras. O bien ponemos el foco en el pisar y el dolor (hay quien incluso salta encima del sumiso o pisa con zapatos de tacón) o bien se puede optar por un trampling más “juguetón” en que la persona que pisa puede acariciar con el pie, jugar, moverse… de forma más sutil por el cuerpo de la alfombra humana. Por cierto, esta última forma es la que a mi más me gusta.

Cosquillas o tickling. Hay fetichistas que disfrutan haciendo cosquillas, habitualmente, en las plantas de los pies. Y hay quien gusta de recibirlas. Las cosquillas producen risa y, con ella, endorfinas (la “hormona de la felicidad”) que estimula las áreas del cerebro que se vinculan al goce y el deseo.

Comer de los pies. Introducir la comida en los juegos eróticos es habitual. También resulta muy sensual que el pie sea el plato donde se sirve la comida (chocolate, miel, yogur…). Al fetichista le resultará deliciosa. Se come sin cubiertos, claro. Está también la vertiente de pisar comida con el pie (plátanos, pasteles…) y luego lamer el pie hasta dejarlo totalmente limpio.

Masturbación con los pies o footjob. Os propongo un par de posibilidades. Se puede agarrar el pene con los dos pies, en el arco que queda entre las dos plantas. O se puede poner el pie sobre el miembro viril longitudinalmente e ir moviéndolo de arriba a abajo. Los deditos pueden apoyarse en el glande y masajearlo también. La masturbación con los pies también puede hacerse de hombres a mujeres, acariciando el clítoris con el pie. En este caso, hay que ser hábil para acariciar con suficiente destreza pero sin demasiada fuerza. Otro fetiche muy extendido es eyacular en los pies de la pareja.

Hasta aquí esta breve guía. Por supuesto, puede haber más ejercicios y múltiples variaciones. ¡Imaginación al poder! ¿Qué más juegos podales os gusta o gustaría practicar?