Footjob: trabajos genitales con los pies

Footjob

Donde veis una fusta, imaginad otra cosa.

Hacer una cosa con los pies es una expresión que significa hacer algo mal, sin haberlo pensado antes. Quién la acuñó seguramente no experimentó nunca un buen footjob.

Un footjob es una masturbación con los pies ¿Con los pies? Sí, aunque es una práctica que requiere de cierta habilidad, puede resultar muy estimulante para fetichistas y para los que no lo son. Vamos a ello.

A tener en cuenta antes de empezar

Dos obviedades que no está de más recordar. La primera, los pies no son tan hábiles como las manos y no están acostumbrados a este tipo de trabajos más finos, con lo que hay que ir con cautela. La segunda, que los pies juguetones estén cuidados y suaves.

¿Quién juega?

Se puede masturbar tanto a un hombre como a una mujer, aunque lo más habitual es lo primero. Sin duda, un/una fetichista de pies recibirá de buen grado esta práctica, pero para quién no lo sea, también puede resultar muy excitante si está abierto a nuevas formas de estimulación.

No es necesario explicar el placer para quién recibe. Para el acompañante puede resultar muy erótico si tiene especial sensibilidad en los pies o al ver a su pareja disfrutando.

¿Cuándo es buen momento para un footjob?

Como en cualquier práctica sexual, es aconsejable llegar a los genitales cuando ya hemos estimulado el cuerpo y la mente de otras maneras. Si vamos a darle protagonismo a los pies, juguemos con ellos. Se puede empezar con un masaje, con una comida de pies o con caricias por todo el cuerpo usando las extremidades inferiores. Esta parte del cuerpo puede ser muy sensual para quién esté dispuesto a verla de ese modo.

¿Qué se necesita?

Pies, ganas de jugar y lubricante. Éste último facilitará la estimulación tanto del pene como del clítoris.

Y llegamos al momento clave… ¿cómo podemos hacer un footjob?

Si queremos masturbar el pene de nuestro acompañante, la postura más habitual es cogerlo con los dos pies, situándolo entre los arcos de las plantas. A partir de ahí, empezar un movimiento arriba y abajo. Los pies no son (normalmente) demasiado hábiles en estos menesteres, así que el receptor puede guiar, apoyando sus manos en los pies, para aportar la intensidad y el ritmo adecuados. En esa misma postura, los pies pueden deslizarse también lateralmente.

Cambiando de posición, podemos estimular el glande con la planta de un pie, mientras el otro lo mantenemos apoyado en el pene para que no se pierda el contacto. Otra variante es colocar un pie con la planta tocando el tronco del pene y con los dedos llegar y acariciar la punta, quizás haciendo un travieso movimiento con ellos.

Una postura que a mi me gusta especialmente es con el fetichista tumbado en el suelo y, sentados o erguidos a su lado, poner un pie sobre el pene de tal manera que los dedos cubran el glande. El pie se puede ir desplazando ligeramente y jugando con la intensidad del talón y con el movimiento de los dedos. Una ventaja aquí es que las piernas se cansan menos que con las anteriores posturas.

Para masturbar a una mujer, se pueden colocar los dedos o el talón sobre el clítoris y con una ligera presión, moverlos muy suavemente. También se puede estimular con la planta del pie o con los dedos la entrada de la vagina. Haced movimientos suaves de arriba a abajo y jugad con las intensidades del talón y con el movimiento de los dedos. Aquí será muy necesario que la mujer guíe en los movimientos, el clítoris puede ser una zona muy sensible y los pies, poco delicados. Se puede, asimismo, introducir un dedo o varios en la vagina.

En ambos casos, ¿por qué no combinar la estimulación con los pies con la de las propias manos o con la boca?

¿Una sugerencia?

Al estimular a un hombre, un final excitante del footjob puede ser la eyaculación en los pies. (Aunque tengamos muy presente que el orgasmo no tiene que ser ni el final ni la meta obligatoria de un encuentro sexual).

Adaptad el juego a vuestra manera, aplicad la imaginación, probad y, sobre todo, disfrutad.

9 thoughts on “Footjob: trabajos genitales con los pies

  1. Partiendo de que siempre me ha parecido mucho más placentero hacer piesecitos que hacer manitas estoy muy predispuesto a experimentar con mi pareja todo que explicas en el artículo,pero claro ,tiene que ser cosa de dos.
    Me parece genial que comienzes recordando obviedades,¡són tan importantes!
    Recuerdo una foto en la que se vé a tus pies leyendo tu blog en un ordenador,me imagino que no se habrán perdido este estupendo artículo,incluso es muy posible que ellos mismos lo hayan escrito.¡Quien acuñó la frase con la que empiezas a escribir seguramente nunca conoció un par de pies como los de esa foto!
    Muchas gracias por escribir así.Saludos.

    Le gusta a 1 persona

  2. Yo he disfrutado de un footjob varias veces y me parece tremendamene erótico, eso sí, ella tiene que tener cierta habilidad y fuerza en las caderas porque puede llegar a cansarse. Me gusta que hayas sacado el tema y decirte, Arola, que tienes unos pies preciosos.

    Le gusta a 1 persona

  3. Estaba esperando que hablaras sobre este tema Arola 🙂 nunca he tenido una experiencia asi, pero me encantaría, creo que tanto el que hace el footjob como el que recibe disfrutan, asi sea fetichista o no, puesto que es una postura mas que excitante. Saludos

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s