“La primera vez que…” un libro de historias para ti

La primera vez. Qué bonito… Cuántos recuerdos… Qué excitante… O no. Pero fue la primera vez.

Hablar de primeras veces en materia sexual ha sido el objetivo de un grupo de 41 personas que, escribiendo o ilustrando, nos hemos embarcado en la aventura de realizar un libro. Hemos estado coordinadas de manera magistral por Gwen, del blog Mamá no leas.

No nos quedemos en lo obvio. Primeras veces hay muchas. Todo tiene la suya. En este libro encontrarás 30 historias, de 30 personas y 30 primeras veces. Para hacernos una idea, hay una primera vez para estimular el ano a un hombre, para masturbase delante de alguien, para estar en una reunión erótica, para participar en una orgía, para usar un vibrador,  para pagar por sexo, para tener sexo en público, para dar un masaje erótico, para disfrutar del sexo oral… No es una obra necesariamente “porno”, no. Es real como la vida misma. Y en la vida, hay cosas que esperas que pasen de una manera y acaban resultando de otra. Eso también son experiencias, y de las buenas.

Gwen me propuso participar en el primer libro sobre este tema que editó el año pasado, pero por cuestiones de tiempo no pude y me supo fatal. Así que en esta ocasión, cuando me llegó la propuesta, lo marqué como prioritario. Mi texto va al principio, es el prólogo. Y empieza así:

La zona de confort es un espacio en el que nos sentimos a gusto, seguros y tranquilos. Es una zona donde, en definitiva, todo está controlado. Es probable que os suene, en coaching es un concepto que se usa frecuentemente, sobre todo para animarnos a salir de ella. Porque superando sus límites —nuestros límites— hay un mundo repleto de posibilidades en el que vivir nuevas experiencias, conocer nuevas personas, descubrir nuevas sensaciones. Todo ello con el fin de conseguir una vida más satisfactoria a través del autoconocimiento. Ampliando las fronteras de este espacio desarrollamos nuestras habilidades, tomamos conciencia de nuestros límites y miedos, ampliamos la tolerancia a la frustración, aumentamos la seguridad en nosotros mismos… Pues todo esto, podemos —¡debemos! — aplicarlo a la sexualidad, porque también tenemos una zona de confort sexual.

¿Te apetece seguir leyendo?

Descárgate el libro. Es gratis. Y está superbien.

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Siete historias de putas

“Si no hubiera miseria, habría menos prostitutas. Pero si no hubiera estigma, habría muchas más”Nadie avisa a una puta

Esta frase la dice Montse, prostituta especializada en personas con discapacidad, y la recoge Samanta Villar en su libro “Nadie avisa a una puta” (Libros del K.O., 2015), donde la periodista cuenta siete historias de otras tantas mujeres. Cada una es diferente y se centra en un aspecto del oficio, pero hay un enfoque común en todas ellas: explicar la prostitución desde dentro, mostrándola tal cual es y huyendo de los dichosos estigmas sociales.

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“La crueldad puede ser exquisita” o el BDSM como estilo de vida

La crueldad puede ser exquisita

Cuando hojeé la novela “La crueldad puede ser exquisita” me llamó especialmente la atención, por el propio título, por la portada y por la primera parte: la mujer diosa. Sin conocer mucho más, quedaba clara la temática: una novela ambientada en el contexto del BDSM (Bondage, Dominación/Disciplina, Sumisión/Sadismo, Masoquismo). El tema me interesa y, además, le añade un aspecto que echo en falta en algunas novelas eróticas de este tipo: la mujer adoptando el papel dominante.

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“Dos (¡o más!) amantes bajo las sábanas son eso: amantes, independientemente de las culturas a las que pertenezcan”

Maranta, autora de "Hembra"

Maranta Rubiera, autora de “Hembra”

Tuve el placer de conocer a Maranta Rubiera en una comida en el marco del Salón Erótico de Barcelona. Entre otros muchos temas (un contexto como ese da para mucho), hablamos de “Hembra”, su primera novela. Y tras conseguir un ejemplar, me sumergí en sus páginas.

Hembra” es un viaje, un viaje por la India y por Nasha, su protagonista. Es una novela introspectiva, descriptiva, detallista y llena de sensualidad. Acompañamos a Nasha por su recorrido hindú y por sus encuentros íntimos. Delicadeza y fuerza se mezclan en este libro que contiene, tengo que confesarlo, alguno de los parajes más sensuales que he leído últimamente.

He hablado con Maranta sobre su libro, sobre la India, sobre sensualidad, sobre viajes, sobre cultura… Este es el resultado de esa charla.

¿Por qué hembra y no mujer?

El estado de ser “hembra” es mucho más crudo y primitivo que el de ser “mujer”. Me interesaba explorar esa dimensión de “hembritud” al escribir esta novela, para conectarme con mi parte más esencial, o al menos intentarlo.

Has estado en la India, ¿qué tiene Hembra de autobiográfico?

Sí, he estado en la India, y también he experimentado con tríos y varias de las aventuras que aparecen en la historia… eso es lo que muchos de mis lectores quieren saber 😉 Pero no es un libro autobiográfico, en todo caso es una novela de autoficción, donde no es importante determinar la diferencia entre lo real y lo imaginado.

¿Y qué tiene Nasha de Maranta?

Seguro tiene mucho, aunque a veces siento que la vida de Nasha es más verosímil que la mía.

En el libro detallas muchas cosas de la India, ¿qué fue lo que más te impactó?

Las vibraciones.

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En ese país sigue habiendo bastante desigualdad entre hombres y mujeres, éstas están, en muchas ocasiones, en un segundo plano. ¿Es realmente así? ¿Como fuiste recibida como mujer (occidental) en la India?

Sí, es cierto, aunque no es una situación que se expresa solo en el ámbito hombre-mujer, las desigualdades también existen entre castas, clanes y grupos sociales. Como mujer occidental me sentí bien acogida: siendo una forastera era bienvenida sea por los hombres que por las mujeres, pues no resultaba intimidante para nadie… y digámoslo sin pelos en la lengua: los hombres por lo general no tienen ningún problema en acoger a una forastera. Con los indios conocí historias y realidades que no suelen revelarse ni siquiera entre ellos mismos, y por supuesto las observé con sumo respeto hacia su cultura. Me apasiona la diversidad e intento no juzgar nada de lo que veo.

¿Cómo surgió la relación entre el erotismo y la India para tu libro?

No es fácil dar con información sobre el erotismo en la India actual y por eso me dio curiosidad indagar más al respecto. En el imaginario colectivo, la India representa templos, vacas, pobreza, monos, espiritualidad y quién sabe cuántos otros estereotipos más. Introducir el erotismo y el sexo en ese contexto estereotipado daba para mucha tensión y contraste en la historia.

Respecto a la sexualidad, ¿hay algún aspecto que te llamara especialmente la atención? Al fin y al cabo, las diferencias culturales también se pueden ver en la forma de vivir y entender la sexualidad.

En la India me encontré con los contrastes más disparatados en todo ámbito, y también con respecto al sexo. Sin duda es una cultura llena de tabúes, eso no lo voy a negar. Por lo general el sexo en la India está ligado directamente a mecanismos sociales y tiene muy poco de íntimo, lo cual es también un reflejo de la sociedad del país, que es totalmente colectiva y tiene poco de individualista.

¿El sexo une a diferentes culturas?

En su expresión más primaria, sí. Dos (¡o más!) amantes bajo las sábanas son eso: amantes, independientemente de las culturas a las que pertenezcan. Pero fuera de las sábanas suelen dejar de serlo, y se convierten en personas encajadas en roles de sociedad donde las diferencias de cultura son más evidentes.

¿Proyecto de próximo viaje? ¿Y de próximo libro?

Quiero ir a México y también a Palestina. Volver a la India, explorar Túnez. Subirme a una nave mercantil y cruzar algún océano. Hacer un viaje largo en tren, muy largo… jeje, como verás, ideas de viajes no me faltan, que por algo soy nómada.

En cuanto a la escritura: mi segunda novela está lista, recién sacada del horno, estoy ahora buscando un editor que se atreva a publicarla. Es una historia sobre la libertad desarrollada en un contexto BDSM, desde el punto de vista de una hembra. No es un libro romántico para nada. Estoy segura de que amos en plan cursi como el tal don Grey se sentirían un poco incomodados al leer mi próxima novela. Lo siento por ellos.