A mirarse el ombligo

1-ombligo

En uno de los cuentos de Las mil y una noches, la hermosa Budur, quitándose la camisa se acercó al joven Kamaralzamán y le dijo: “¡He aquí mi ombligo, que gusta de la caricia delicada; ven a disfrutar de él!”. Una leyenda dice que un mesonero de Bologna quedó embelesado por el perfecto ombligo de Venus y a partir de esa imagen creó los tortellinis. En Hollywood, de 1934 a 1967 estuvo vigente el Código Hays que determinaba qué se podía ver en pantalla. Entre las muchas condiciones que había, estaba prohibido enseñar el ombligo. Hoy en día ha crecido la demanda de operaciones estéticas para embellecer el ombligo. El centro del cuerpo se ha considerado tradicionalmente un estímulo erótico. Y de ahí al fetichismo, hay un paso.

Un amante de los ombligos femeninos me comenta que “una de las cosas que más me gusta de ellos es que no hay dos iguales. Puede haber clasificaciones, pero cada uno es diferente y personal. Por otra parte, hasta que la persona no lo muestra, es imposible adivinar de qué forma lo tiene, si es interno o externo, rasgado, redondo, su profundidad…” Cada forma de ombligo tiene su encanto. El fetichismo del ombligo (navelfetish, bellybuttonfetish) a menudo coexiste con el fetichismo del vientre (bellyfetish) y es que las cosas gustan en su contexto.

Un ombligo se disfruta viéndolo, acariciándolo, introduciendo el dedo para jugar con el nudo interior, haciendo cosquillas, chupándolo, besándolo, oliéndolo, metiendo la lengua, succionándolo, metiendo objetos (un lápiz, el tallo de una flor, simulando una penetración)… La limpieza ritualizada de la zona también puede formar parte del juego. Mi amigo fetichista destaca que le gusta “presionar las zonas del abdomen próximas al ombligo y ver como cambia de forma. Es muy estimulante”. Y comer del ombligo, como Isabel Allende escribió: “me gusta un huevo crudo, servido en el ombligo de mi amado, con cebollines picados, pimienta, sal, limón y una gota de tabasco“. Para los que buscan sensaciones más fuertes hay tortura de ombligo: sacándolo hacia afuera, aplicando pinzas o agujas, echando cera caliente. Ampliando la zona de actuación, hay quien gusta de golpear o ser golpeado en el vientre. Realizado entre hombres (gutpunching) tiene bastantes adeptos, a juicio de las referencias que se pueden encontrar en Internet.

El complemento ideal para un fetichista es quien tiene su ombligo como zona erógena. Si se siente curiosidad, se le puede dar una oportunidad. Dicen que es una zona altamente sensible al placer debido a las muchas terminaciones nerviosas que se concentran allí. Me animan a explorarlo. “Prueba a acariciar suavemente los bordes, intenta profundizar cada vez más… Cuanta más impresión sientas al principio, más podrás convertirla en placer. Búscate el botoncito interno. Tumbada, sentada, de pie, con los músculos del abdomen tensos, relajados… Ve probando, ahí está la clave. Aprende a presionarlo, removerlo, rascarlo… Con los dedos o con algún objeto (el mango de una cuchara, por ejemplo). Si lo consigues, tendrás otra fuente de placer en tu cuerpo, complementaria al resto. Y lo que aprendas, pruébalo con tu amante y que él pruebe contigo. Será divertido, ya verás”. A mi me están entrando ganas.

«Lo más hermoso es tu ombligo,
arrecife del deseo,
perla hundida donde veo
mucho más de lo que digo.»

Juan Chabás, escritor y crítico español de la Generación del 27

24 thoughts on “A mirarse el ombligo

  1. Hola Arola, quería darte la enhorabuena por el buen trabajo que haces con este blog, soy un chico de 20 años al que le encantan los ombligos de las chicas, he visto varios videos de porno alternativo sobre ombligos y me preguntaba si me podías ayudar a saber si hay algún festival de fetiche de ombligos al igual que el festival de fetichismo de pies, espero que pueda surgir algun día, ¡Un saludo!

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  2. Gran artículo!, nos es fácil encontrar artículos sobre el fetichismo del ombligo, a mi me vuelven loco desde que tengo uso de razón, pero no me gusta la tortura, me gusta tocarlos, besarlos, chuparlos, olerlos…..prefiero ver el ombligo a una chica a verla toda desnuda. Espero que se escriba y se hable más de éste tema, por que de otros fetiches se habla bastante, pero del ombligo se habla muy poco. Saludos

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  3. Hola , gracias por tu atención , es cierto lo que decis vivimos nuestro fetiche en la soledad y el anonimato , para mi todo lo relacionado al ombligo es placer .me gustaría mandarte fotos de mi ombligo .y que la publiques en tus comentarios , podría ser lei de tus fiestas de pies., como me gustaría ir .te felicito.besos

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  4. Hola, pues la verdad es que debo decir, que el ombligo es bastante desconocido para mí, siendo un fetichista consumado como soy…
    Ahora bien tengo que decirte que en esta foto se insinúan tus curvas que es una maravilla poder contemplarlas. Gracias!!!
    Besitos…

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  5. Una amiga mía no enseña el ombligo bajo ninguna circunstancia. Dice que es por timidez. En varios años que la conozco se lo he visto una sola vez y, la verdad, es un ombligo muy mono, pero es eso, un ombligo…. p

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