El intrigante fenómeno de las ‘fotopollas’

Hay un fenómeno en la red que me tiene intrigada. Es el conocido como ‘fotopollas’. Por si alguien no sabe a qué me refiero, aclaro que estamos hablando del envío de fotos de genitales masculinos a usuarias a través de las redes sociales sin que estas lo hayan solicitado, a veces, incluso, sin que haya una conversación previa que lo justifique. Me gustaría aclarar que se llama ‘fotopollas’ pero, según mi propia experiencia, también podría llamarse ‘fotocoños’, ‘fotopies’ o con el sufijo de cualquier otra parte del cuerpo retratada y destacar que puede ser enviada de hombres a mujeres, a la inversa o entre congéneres, aunque lo habitual sea lo primero. El hecho común es que se envía sin solicitud previa. Vamos, que entras en tu correo y un usuario, que no conoces de nada, te ha enviado una foto, que no has solicitado. Suena absurdo pero así es.

mujer y ordenador

En los últimos tiempos nos han llegado noticias de todo tipo respecto a este fenómeno. Desde exposiciones hechas a base de estas fotos hasta numerosos artículos donde se detalla el envío masivo de este tipo de fotos. Aquí viene la primera pregunta que me planteo: ¿es algo realmente tan frecuente? Decenas al día he llegado a leer. Antes de seguir, aclaro que igual de mal me parece una que cientos, un envío no solicitado es un acto no consensuado. Pero me intriga el volumen al que nos enfrentamos. Las mujeres que hablamos abiertamente de sexo somos más propensas a recibir este tipo de imágenes, así que puedo hablar en primera persona. En mi caso, son contadas las fotos de genitales que recibo. Pasan meses desde que recibo una a la siguiente. Muy esporádicamente recibo alguna ‘fotopolla’, también algunos ‘fotopies’ (aclaro que al hablar de fetichismo de pies con frecuencia hay quien, erróneamente, se piensa que me gustan los pies masculinos) y una vez recibí un ‘fotocoño’ (hasta cierta gracia me hizo). Me consta que otras compañeras tampoco reciben tantas. Obviamente no voy a generalizar a partir de mi experiencia pero no puedo evitar que los volúmenes de los que se hablan me llamen la atención.

La otra cuestión que me intriga, si cabe más que la anterior, es ¿por qué se envían este tipo de fotos? ¿Qué buscan las personas que las envían? ¿Qué satisfacción obtienen? La explicación más habitual dice que se envían a mujeres que hablan de sexo porque si son abiertas mentalmente, será que eso les gusta. Nada más lejos de la realidad. Más allá de que no son pedidas, un pene fuera de contexto, de verdad queridos, no tiene ninguna gracia. Tampoco un coño la tiene. No tengo claro si se envían con la intención de conseguir algo más. En cualquier caso, una ‘fotopolla’ cierra más piernas de las que abre.

Analizando el fenómeno desde un punto de vista más profesional, tras el envío de una foto no pedida de genitales puede haber un exhibicionismo del siglo XXI. El exhibicionismo clásico, el de la gabardina para que nos entendamos, consiste en la exposición de los propios genitales a un extraño que no lo espera, excitándose con el propio hecho y con la reacción conseguida. Le veo similitudes con el fenómeno ‘fotopolla’, aunque con la gran diferencia de que en este caso el acoso no es presencial y, por lo tanto, no asusta tanto. De todas maneras, esto puede ser una explicación, pero no una justificación.

Cuando me llega una imagen de este tipo la ignoro, no me merece más atención. No me indigno ni hago escarnio público, me parece que poco se consigue así. Más provechoso, dentro de lo que cabe, me parece hacer una exposición.

Pero el fenómeno me sigue intrigando y por ello, siguiendo mis inquietudes investigadoras, he hecho una pequeña encuesta. Lanzo desde aquí una pregunta a todos aquellos que mandáis o habéis mandado alguna ‘fotopolla’: ¿por qué las enviáis? No pretendo señalar ni juzgar a nadie, simplemente me gustaría conocer un poco más. Así que si eres de los que alguna vez has recurrido a este fenómeno (y me da igual la parte del cuerpo que hayas enviado en foto), ¿te animas a contestar esta encuesta? Te tomará dos minutos de tu tiempo y es completamente anónima. Gracias por vuestra colaboración.

Pd. Dudo que reciba muchas respuestas.

2 comentarios en “El intrigante fenómeno de las ‘fotopollas’

  1. interesante articulo arola,creo que responde al hecho de que hay personas que su inteligencia no les permite distinguir y diferenciar a las personas,es de mal gusto para mi mandar ese tipo de fotos tan a la ligera sin saber si la otra persona quiere recibirlas,por otra parte yo que te escribo y te sigo en todas las redes sociales espero que ningun comentario no te haya molestado seguro que recibiras muchos de mal gusto y mala educacion,solo expresan lo mucho que te quiero y admiro,por tu valentia y buen trabajo,te seguire siempre arola,gracias

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