Footjob: trabajos genitales con los pies

Footjob

Donde veis una fusta, imaginad otra cosa.

Hacer una cosa con los pies es una expresión que significa hacer algo mal, sin haberlo pensado antes. Quién la acuñó seguramente no experimentó nunca un buen footjob.

Un footjob es una masturbación con los pies ¿Con los pies? Sí, aunque es una práctica que requiere de cierta habilidad, puede resultar muy estimulante para fetichistas y para los que no lo son. Vamos a ello.

Sigue leyendo

Descalzando el erotismo

Footfetish

Mis pies jugando en la charla que impartí en el Salón Erótico de Barcelona 2016. Fotografía: Xabier Berné

¿Qué es el erotismo? Estaremos de acuerdo en que no hay una única definición. Es algo tan personal que lo que es erótico para mí, puede no serlo para ti o puede resultarte hasta pornográfico. Cuántas veces oímos que lo pornográfico es explícito y lo erótico sutil. ¿Pero es siempre así? Algo de todo esto pienso cuando recuerdo las escenas de fetichismo que se han vivido en el Rincón Foot Fetish del Salón Erótico de Barcelona. Son escenas explícitas de chicos masajeando, lamiendo y comiendo pies. Pero al no incluir genitalidad no son pornográficas y pueden salir en las noticias de las cadenas de TV. No deja de ser curioso que unas partes del cuerpo estén tan censuradas y otras, que para algunos son tanto o más excitantes, no.

Sigue leyendo

Cosas que aprendí en Eros Porto

ArolapuertaCantinho

Aquí estoy yo, en la entrada del Cantinho Footfetish de Eros Porto (foto de Rad Viko Vlc).

Del 10 al 13 de marzo he estado en la preciosa ciudad de Oporto (Portugal), donde todas las tardes tenía una cita en su salón erótico como co-organizadora del Cantinho Foot Fetish, un espacio para disfrutar del fetichismo de pies. Pero no voy a explicar qué tal la experiencia en este espacio porque fue muy similar a como transcurrieron los días en el Rincón Foot Fetish del Salón Erótico de Barcelona, así que quien quiera una crónica en ese sentido, puede leer el artículo que escribí en su momento (Crónica de un paraíso fetichista). En esta ocasión, me parece más interesante compartir con vosotros algunas cosas que han pasado en el festival, que he descubierto, que me han aportado, que me han hecho reflexionar. Porque toda experiencia produce (o debería) un aprendizaje.

Sigue leyendo

Que no, que un desnudo no es ofensivo

julesjosephlefebvre

“Maria Magdalena en la cueva” de Jules Joseph Lebvre (1876)

Hace relativamente poco una frase tituló algunas noticias: “el torso desnudo no tiene por qué ser una cosa ofensiva”. ¿De verdad es necesario especificar esto en pleno siglo XXI? ¿De verdad alguien se molesta por ello? ¿De verdad es tan destacable? Estas palabras fueron dichas en un juicio por un presunto delito contra los sentimientos religiosos por la acusada, que se quitó la camiseta y se quedó en sujetador (ojo, ni tan siquiera con los pechos al descubierto) en un centro católico.

Sigue leyendo

No todo el monte es orgasmo

sexonthebeach

Una mañana de excursión. Un paraje natural precioso, con un río, unas cascadas al final del recorrido donde ya apenas llegaba la numerosa gente que frecuentaba el lugar. Verano. Calor. Calenturas. Sexo al aire libre… Mmmmm…. ¡¡¡Sí!!! Pues, no. “Espera que viene alguien”. “Cuidado que se me clava una piedra”. “¡Ay, un bicho en mi pierna!”. “Me roza un hierbajo en el culo”. “¿Y ese ruido? ¿Son cascabeles?”. Lo eran. Y los llevaban un rebaño de cabras que se acercaron a nosotros con una cara a medio camino entre la intriga y el miedo. Al cabrero no lo llegamos a ver, aunque sospechamos que también estaba por ahí. Así no era plan. Seguimos la excursión. ¡Qué paisaje tan bonito! Eso sí.

Sigue leyendo

“Golfos y picardías”, porno a ritmo de piano

En esta entrada os quiero presentar los inicios del porno. Son de principios del siglo XX y, claro, es cine mudo. Y porno. Se trata de “Polissons et Galipettes” (Golfos y picardías) que, en realidad, es un documental del año 2002 que reúne piezas cortas clandestinas (de los años 1905-1920) que se proyectaban en los burdeles franceses para amenizar la espera de los clientes.

En este vídeo, extracto de unos 6 minutos de duración del citado documental, hay escenas de fetichismo, spanking (azotes), lésbico, 69, sexo oral, beso negro… Todo un repertorio de prácticas muy “actuales”. Aunque, claro está, si comparamos físicos, estética, ritmo, realización (por ejemplo, fijaos que no hay primeros planos, esos tan comunes en el porno de hoy), la diferencia es considerable.

El sexo es sexo desde que la humanidad es humanidad.

porno_mudo

Pulsa sobre la imagen para ver el vídeo (atención: acceso a página de contenido pornográfico)

Una mañana cualquiera

Un relato de @ilovelingerie_ 

ejecutivaAllí está ella, sentada en su despacho delante del ordenador redactando un aburrido informe sobre las ventas mensuales de la compañía. Aquí estoy yo, a unos 10 metros de distancia, tratando de aparentar que estoy concentrado en el trabajo, cuando en realidad no puedo dejar de mirarla. Cada gesto, cada palabra, cada paso que Inés da… me maravillan cada uno de sus movimientos.

Inés ha cumplido recientemente los 40 años y se encuentra en su mejor momento vital. Irradia sensualidad y confianza en sí misma. La conozco desde hace casi una década y su transformación ha sido espectacular, ha pasado de ser una ama de casa simpática y guapetona, a una mujer sexy, muy sexy. No le ha hecho falta pasar por el bisturí, simplemente ha aprendido a sacarse mucho mejor partido a sí misma. Una media melena juvenil, unos labios pintados de rojo pasión que contrastan con la bella palidez de su piel y prendas ceñidas que resaltan la feminidad de sus curvas. Me fascina.

Hace años que admiro y observo con detenimiento a Inés y conozco al detalle sus gustos en ropa íntima. Para un fetichista de corazón como yo, es todo un lujo. Nunca podré agradecerle lo suficiente que venga a la oficina con pantalones de cintura de baja o leggings. Sus descuidos involuntarios son perfectamente aprovechados por mí y puedo afirmar sin temor a equivocarme que la prenda con la que se siente más cómoda es la braguita brasileña de tonalidades suaves y discretas, nunca he intuido que llevase tanguita o braguita tipo culotte y tampoco es fan de los encajes. En ocasiones lleva los hombros descubiertos y muestra las tiras de su sujetador, por lo que sé que su ropa interior suele estar desconjuntada. Me encanta.

Me acercaré a Inés, le preguntaré alguna tontería sobre el trabajo y así podré estar unos minutos más cerca de la mujer que ocupa mis pensamientos más libidinosos. Me sonreirá, como hace siempre, y yo me pondré nervioso, como hago siempre. Perderé el control de mi miembro y este se extenderá en todo su esplendor, mi erección será poderosa, muy poderosa. Es mi pequeño homenaje diario, nada más y nada menos. A veces me pregunto si Inés es consciente del efecto que tiene en mí. Sí para ella es un juego y disfruta sabiendo que mi masculinidad es un juguete en sus manos, o simplemente soy un compañero de trabajo más en el que nunca ha tenido el más mínimo interés. La deseo.

Aquella mañana Inés lucía en todo su esplendor. Su blusa ligeramente escotada, insinuaba unos senos de un tamaño medio, redonditos y firmes. La finura de la tela, hacía que sus pezones se marcasen con claridad. Esta vez sí, Inés se dio cuenta y me lanzó una sonrisa pícara a la cual respondí agachando la cabeza. Ella no parecía incómoda ni mucho menos, sino más bien todo lo contrario. De pronto, sonó el teléfono e Inés atendió la llamada, era su marido, así que pensé que lo mejor que podía hacer era volver a mi puesto de trabajo y proporcionarle la intimidad necesaria para hablar con el hombre más afortunado del mundo.

Cuando estoy a medio camino, recibo un misterioso sms, es de Inés…

¿Quiéres saber cómo continúa? Lee la segunda parte: Una mañana cualquiera (II)

Quiero ser cornudo

cornudoconsentidoHola, tengo la fantasía de ver a mi mujer en brazos de otro disfrutando. Ella cuando jugamos y se lo imagina se pone a cien pensando que otro se la folla, pero no acaba de atreverse a real. ¿Alguien me ayuda? ¿Como la puedo convencer? ¿Tenéis alguna idea? Me gustaría conocer también experiencias de parejas que hallan pasado por mi misma situación Muchas gracias.

Éste es un anuncio real sacado de una página de contactos. A algunos les puede chocar que alguien quiera ser cornudo porque, según las convenciones sociales imperantes, es poco menos que una aberración. ¿Qué tu mujer tenga sexo con otro? ¿Además de forma consentida y viéndolo? Pero como por suerte hay quien se salta las (a veces estrictas) convenciones sociales en pro de una vida más acorde a su forma de ser y disfrutar, hay hombres que buscan sentirse “cornudos” porque les excita esa situación.

Los motivos que pueden llevar a alguien a disfrutar viendo a su mujer con otro pueden ser variados y muy personales. Algunos posibles:

– La que quizás sea la principal motivación: sentir placer a través del placer de su mujer.

– La propia visión de su mujer realizando sexo. Salir por un momento de la relación sexual y situarse como espectador puede ser una visión muy erótica y placentera.

– Relacionado con la sumisión y la humillación. Y también con las convenciones sociales que he comentado al principio. En un papel sumiso del hombre, éste se pliega a la “humillación” de ver a su mujer con otro hombre, a la “humillación” de ser cornudo. En los juegos de dominación, la humillación es un aspecto más de placer y excitación psicológica para el sumiso.

– Disfrutar con la sensación de que su mujer es la “más zorra”. Desde una perspectiva pornográfica del sexo, a algunos hombres les gusta esa sensación de sentir a su mujer como la protagonista de la película X.

Algunas parejas quieren pero no se deciden. Surgen miedos, tanto de él como de ella: “como fantasía está bien, pero…”, “no sé si podré estar con otro”, “¿qué sentiré al ver a mi mujer con otro hombre?” son algunas cuestiones comunes. Id poco a poco, comentando y superando juntos vuestros temores o reticencias. Si os lanzáis a la acción, podrá resultar una mejor o peor experiencia, pero no sufrirá vuestra relación. Al contrario, lo más probable es que salga reforzada porque este tipo de situaciones vividas juntos fortalecen la complicidad.

Esta práctica sexual es una fantasía relativamente común en hombres y, como realidad, tiene bastantes adeptos. En internet hay páginas y foros sobre el tema. Os enlazo a un blog donde una mujer explica su experiencia como hotwife (término anglosajón para denominar a las mujeres de hombres “cornudos”): Cornudo Científicamente. Me parece muy interesante poder leer sensaciones y emociones de quien directamente vive la experiencia.