Facesitting: el trono de la reina

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Coño me parece una palabra con mucha fuerza. ‘Comer el coño’ es una expresión poderosa. Y hacer un ‘facesitting’ es ya subirse al trono de la reina.

Me parece que no hace falta explicar mucho en qué consiste el ‘facesitting‘, sentarse en la cara ya es una expresión suficientemente descriptiva. Pero sí quiero remarcar que es algo muy femenino, cosa que, por cierto, me encanta porque está bien que haya alguna acción más dominante que la protagonicemos nosotras. Evidentemente los hombres – y cualquier combinación de pareja – pueden hacer facesitting, pero la referencia habitual con este nombre es la de mujeres sentadas. ¿Y para qué se sientan? Obvio, cunnilingus y anilingus.

Bajo mi punto de vista, no es la postura más cómoda para recibir sexo oral ya que hay que hacer fuerza con las piernas, a no ser que queramos realmente chafar a nuestro acompañante (cosa que, revisando que pueda respirar, tampoco hay que descartarlo). Pero también tiene sus puntos positivos. Al estar sentada controlas perfectamente la situación y dónde quieres que trabaje la persona que tienes debajo. Basta con ir moviéndote para situar su lengua en la parte que más te convenga en cada momento. Y como decía, no solo puedes aprovechar para estimular el clítoris o la entrada de la vagina, también te puedes deslizar hacia la parte posterior, el ano y obtener un fantástico beso negro. No hace falta que lo diga, creo, pero la pareja que tenéis debajo no va a poder hablar demasiado, entonces, antes de plantarle según que partes en la boca aseguraos de que le parece bien. Y si es así, adelante, no os preocupéis por asuntos vulgares y disfrutadlo, él también lo estará haciendo. Por cierto, ese momento para mi es estupendo ya que me permite estimular mi clítoris libremente.

Llegados a este punto del artículo, puede que alguien piense “ah, muy bien, bonita, esta postura no es la más cómoda para la reina. Y el que está debajo, ¿qué?” Pues quizás será poco confortable, pero no por ello menos agradable. Un amante de esta práctica me contó como lo vivía: “Es un compendio de sensaciones, es control, es dominio. Pone a cada uno en su lugar: la mujer arriba, el sumiso abajo. Después esta el culo, la parte que me gusta más. Es algo con connotaciones sexuales y a la vez algo “sucio”. La mujer está en la cara, en teoría la parte más, digamos, respetuosa y sin embargo, se sienta con la parte más, digamos, irrespetuosa. Otra vez cada uno en su lugar: mi “mejor” parte solo merece la “peor” de la dominante. Y sentir todo su peso sobre mí, que no toque el suelo, es como estar muy por debajo”. Como veis, muy vinculado a un papel de dominación. Pero el ‘facesitting’ también puede realizarse de manera más suave y aunque las posiciones son claras, restarle importancia al control.

En diciembre de 2014 esta práctica ocupó noticias en los medios de comunicación ya que en Reino Unido se prohibió rodar ‘facesittings‘, además de otros juegos, en películas pornográficas producidas en ese país. El tema da para muchos debates, aunque no acabo de entender el gran peligro del facesitting. Asfixiar a alguien sentándose encima, si esta persona no está inmovilizada, no es algo tan fácil. Y a nivel de salud, el riesgo que conlleva es el mismo que el sexo oral o el beso negro en cualquier otra posición. Pero, en cualquier caso, más que prohibir, mejor educar.

En definitiva, no lo dudéis, esta práctica puede ser fantástica, estimulante, excitante… para la reina y para su trono.

16 comentarios en “Facesitting: el trono de la reina

  1. Pues yo he pecado, porque me he enterado ahora 😦 Estaba trabajando.
    Algun plan de foot fetish para este verano? Sea en Valencia, cerca, o en España? Se podrían hacer macroquedadas en alguna casa o algo así, aunque no sean todo en festivals y así es más a menudo.
    Gracias!

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  2. A mí me encanta esta postura. Ella puede controlar dónde recibir el placer y a mí me encanta tenerle que dar el placer donde ella quiere. Pasar del cunilingus al anilingus….es delicioso.
    Gracias por el blog tan estupendo que tienes.

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  3. Me encanta… En realidad, me encanta el cunnilingus, hasta el punto de que en ocasiones me basta hacérselo a una chica para disfrutar. Pero esta postura, viendo la belleza de la chica sobre mí, libando sus fluidos, lamiendo cada suave pliegue de seda, es sin duda el mayor placer que existe… Buen post, Arola. Me siento comprendido…

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  4. Hola Arola, excelente artículo; disfruto mucho haciéndolo de esta manera con mi pareja, a ella le encanta, ciertamente se pueden practicar ciertas variantes con la dama de manera de no hacerla tan monótono. Nuevamente gracias a Arola y el resto de los participantes por sus comentarios.

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  5. Buenos días preciosa! me encanta esta posición y como tú dices, con cualquier práctica sexual que se practique de forma sana y con “madurez” puede ser muy placentera. Los debates por desgracia siempre van a estar ahí, pero gracias a gente como tú desmitificando y educando se puede entender mucho mejor la sexualidad. Un beso enorme

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  6. Hola, a mi me gusta mucho esta práctica. Es como si buceara en un mar de intensas sensaciones y sí, puede que conlleve una connotación de sumisión o simplemente de otorgarle el control a ella. Pero creo que precisamente por eso muchas mujeres son reacias a sentarse encima de la cara del hombre y no solo por el peso y el riesgo de asfixia. Es más hay muchas mujeres que tienen prejuicios hacia el cunnilingus en general y no digamos a dejarse lamer en el ano. Y no porque no les proporcione placer, sino supongo que por convencionalismo se espera que los roles estén muy definidos y que el sexo oral sea solo el preámbulo a una penetración. Para mi es un juego sin más en el que disfrutar ambos sin buscarle más patas al gato. Por eso para evitar caras raras suelo proponer hacer un sesenta y nueve y según estamos en ello, con ella encima, voy levantándola por los hombros hasta que consigo que se acomode en mi cara y ella misma se abra las nalgas. A partir de ahí a sumergirse y soñar.

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  7. Nos ha gustado mucho el post, aun que como bien dices puede resultar una postura un tanto incomoda, todo es encontrar el punto exacto de como sentirse los dos cómodos durante el sexo oral de este modo tan diferente, a nosotros nos resulta super excitante ☺

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