In Sin categoría

sexualidad

“¿Pero se la metiste o no se la metiste?” Esta frase la escuché el otro día en el metro entre dos chicos de unos 20 y pocos años. Poco importaba el resto de cosas que hubieran hecho. Si no hay penetración, ¿el sexo es incompleto?

Hace poco leía en un periódico la respuesta de una especialista a la consulta de una pareja de más de 50 años que pedía consejo al notar que tenían menos actividad sexual. El motivo, decían, era que la erección del marido duraba poco y eso a ella le hacía pensar que la deseaba menos. La respuesta contenía una frase, al final, que decía: “Me parece muy bien que no dejéis que vuestra vida sexual se marchite, pero me gustaría que empezarais a pensar que cada día las cosas biológicas irán a peor y hay que aprender a vivir con ello”. Si no hay penetración, ¿la vida sexual no puede ser igual de buena?

Coitocentrismo se llama y es lo que la sexualidad normativa nos hace entender por sexo. Gran error. Porque ello provoca una simplificación de las fuentes del placer, una homogenización en gustos (y la sexualidad humana es variadísima) y una obligación hacia lo genital, con foco en el pene (lo que se conoce como falocentrismo). Arrastramos una visión reproductiva y masculina de la sexualidad.

El sexo visto así genera presiones e insatisfacciones. Porque, sí o sí, hay que aguantar, hay que llegar al orgasmo, hay que tener un tamaño de pene determinado, hay que disfrutar de esta manera. En un grado mayor, esta presión por el coito puede causar disfunciones sexuales (impotencia, eyaculación precoz, vaginismo…). No digo que vayan a solucionarse todos los problemas quitando esta visión coitocéntrica (dependerá de muchos factores), pero algunos puede que sí.

¿Por qué no puede ser igual o más placentero un encuentro sexual donde no haya penetración? Desde un masaje erótico, masturbación mutua o cada uno por su lado y mirándose, caricias, juegos con partes erógenas (no siempre genitales), sexo oral… No llegar a la penetración no hace un encuentro incompleto o insatisfactorio. De la misma manera que también hay que quitarse presión con el orgasmo porque es poner el éxito en un único objetivo, cuando lo importante es disfrutar de todo el proceso. Por cierto, ese proceso empieza en los mal llamados preliminares. Porque preliminar significa “que antecede a una acción” es decir, a la penetración. Así que volvemos a la misma perspectiva coitocéntrica. Todo es acto sexual y todo es igual de importante y disfrutable.

Habría que ir educando más allá del coito, en otras prácticas y en otras sexualidades, para que puedan vivirse plenamente, con naturalidad y libertad, sin tener que esconder esos gustos que no por menos habituales son menos válidos o placenteros. Eso nos serviría también para no obsesionarnos por conseguir la penetración o angustiarnos si tenemos problemas físicos para ello, como en el caso de la pareja del periódico, porque nos adaptaríamos con más facilidad a otras formas de disfrutar, de tener intimidad.

Valérie Tasso, escritora y sexóloga, dice en su libro Antimanual del sexo: “creer que la interacción sexual se completa con el coito es como creer que la vida se completa con un Mercedes SLK”. Quede claro que yo no estoy en contra de la penetración (ni de los cochazos), no quiero quitarle su valor y, personalmente, la disfruto mucho. Entiendo también que a veces es necesaria y no menosprecio ese momento de entrada fuerte, salvaje, cuando el cuerpo lo pide. Pero sí quería hacer notar que hay vida sexual más allá de ella. Vivámosla.

Recommended Posts
Showing 0 comments
  • lacamaerotica
    Responder

    El simil se los cochazos en brutal!!! Jajajajajaja que razon tienes y que dificil es cambiar ese concepto, sobre todo en los hombres. Con la de posibilidades que hay para disfrutar plenamente!!!

    • Arola Poch
      Responder

      Disfrutemos, pues, de todas las posibilidades! Penetración incluida, ojo 😉 Gracias por tu ccomentario!

  • lolaflor
    Responder

    Que cierto esto. Y es muy triste porque es el motivo de que muchas primeras relaciones de muchas personas sean insatisfactorias y vean ya desde ese comienzo el sexo como algo negativo.
    Me ha encantado el artículo Arola 😀 Y me han entrado ganas de leer el Antimanual del sexo, a ver si lo encuentro.

    • Arola Poch
      Responder

      Gracias, lolaflor! Te recomiendo el Antimanual de sexo, hay reflexiones muy interesantes.

  • ignasi Mas
    Responder

    Siempre interesantes tus reflexiones. Sólo un matiz: no llegar al coito no siempre significa dificultades físicas. “Otras prácticas” no han de verse sólo como sucedáneo; hay quien se queda en ellas (aunque sólo sea ocasionalmente) porque encuentra un gran placer, no porque no pueda llegar más allá.

    • Arola Poch
      Responder

      ¿He dicho yo que no llegar al coito sea por dificultades físicas? Si así lo doy a entender, lo corrijo porque no era esa mi intención ni mucho menos. Sí tenía en mente la respuesta de la sexóloga a los problemas que le planteaba la pareja (del inicio) y quería hacer referencia a que si hubiera esos problemas, se puede disfrutar de otra manera. Por supuesto que otras prácticas no son un sucedáneo, de eso precisamente va este artículo 🙂 Gracias por tu comentario!

  • Pandora Groovesnore
    Responder

    Me parece tremendo que sigamos identificando, que nuestra juventud superpreparada siga identificando, el sexo exclusivamente con el mete/saca de rigor. Que sigamos pensando que follar no despeina, que te corres en 2 minutos, que el lápiz de labios aguanta todos los besos del mundo… Jo, cuanto daño ha hecho el cine!!!

    • Arola Poch
      Responder

      Pues sí, sigue habiendo ese tipo de ideas corriendo por ahí 🙁 Un placer Pandora verte de nuevo por aquí 🙂

  • Josep
    Responder

    Me parece realmente real y claro, y estoy de acuerdo al 100% en que la seducción y la parte mental es mas poderosa que cualquier mete saca ijiji, yo soy mas mental, la provocación femenina es tan brutal para el hombre que una simple mirada, un aroma, un beso…. mmmm cuantas maravillas hay para crear con una mente creativa en el sexo

    Mr amore

    • Arola Poch
      Responder

      La parte mental es fundamental, podríamos decir que todo empieza ahí. Fomentemos las mentes creativas! 😉 Gracias Josep por pasarte por mi blog y dejar tu comentario 🙂

  • erebo1984
    Responder

    Que importante es para los jóvenes que están empezando sus relaciones saber que el coito en si no es imprescindible y que las otras formas de placer ayudan a que la primer relación sea un éxito…

    Muy buena nota, un abrazo.

    • Arola Poch
      Responder

      Pues sí, sigue haciendo falta mucha educación sexual y que vaya más allá de la prevención (qué también). Gracias, erebo! 🙂

  • Josep
    Responder

    Siempre es un placer poder expresar libremente los pensamientos, y sobre todo en este super blog que me tiene lokito

    by amore

  • Mary Asexora
    Responder

    ¡Ole, ole y ole!
    Que me gusta cuando las cosas se digan a las claras, al pan pan y al vino vino (que castizo me “ha quedao”, que se note que ha sido San Isidro)
    En esto del sexo hay que quitarse de encima lo debe/tiene que ser y reeducar, reeducar y reeducar.
    Un placer leerte, como siempre.
    Besico

    • Arola Poch
      Responder

      ¡Viva San Isidro! Ay, que me lío… Hace falta mucha educación y en eso estamos, poniendo un granito de arena. Un placer que me leas y dejes tu comentario. Besos 🙂

  • Ignasi Tebé Morera
    Responder

    Los hombres, y las mujeres también, deberíamos empezar a separar la erección de la penetración y el orgasmo de la eyaculación. Las posibilidades de placer se multiplican para todos, la multiorgasmia masculina aparece y el desgaste energético se controla,
    El mejor órgano sexual es todo el cuerpo, su cerebro y nuestras emociones.
    Podemos tener orgasmos maravillosos sin penetrar e incluso sin eyacular. Gracias Arola

    • Arola Poch
      Responder

      Gracias a ti, Ignasi por tu comentario. Tenemos tanto por aprender! 🙂

Responder a Arola Poch Cancelar respuesta